TEXTOS SOBRE LA VIOLENCIA DE GENERO

*
citado por radiobalochi.org
*
citado por Google
*
afines en radiobalochi.org
*
similares en Google
*

ENFERMERÍA Y PERSPECTIVA Dy también GÉNERO

La violencia de género: evolución, impacto y claves para su abordaje

Gender violence: trends, impact and keys for approach

Calvo González, Germán* y Camacho Bejarano, Rafaela**

*Enfermero. Experto en Enfermería Legal y Forense. Unidad de gestión Clínica Quirúrgica. Centro de salud dy también Riotinto (Huelva). E-mail: rafaela.camacho
denf.uhu.es **Enfermera. Bachelor of Nursing Science in Critical Cary también por la Universidad de Teesside (Reino Unido). Máster en Ciencias dy también la Enfermería. Especialista en Cuidados Oncológicos y Paliativos. Doctoranda del Departamento dy también Enfermería. Universidad dy también Huelva

RESUMEN

Introducción: El presenty también artículo efectúa una revisión bibliográfica sobre los aspectos más relevya antes dy también la violencia dy también género, analizando la actual situación y la normativa vigente de este modo como las consecuencias que sufren las mujeres afectadas, las principales implicaciones a nivel social y sanitario y las dificultades existentes en su abordaje. Método: Se ha realizado una búsqueda dy también la literatura y revisión dy también lo más relevante, incluyendo los documentos principales relacionados con la violencia contra mujeres en España duranty también los últimos diez años, acentuando estrategias nacionales y regionales para la asistencia médica. Resultados: En los últimos años, la violencia de género se ha transformado en un crecienty también inconveniente dy también salud pública que afecta a millones dy también mujeres en todo el mundo aunque se estima quy también las cantidades irán disminuyendo gradualmente. El perfil de las mujeres perjudicadas se relaciona con un nivel socioeconómico bajo y bajos niveles educativos. Las consecuencias de la violencia de género en la salud de la mujer incluyen las manifestaciones físicas, inconvenientes emocionales y una mayor utilización dy también los servicios sanitarios, siendo de cuando en cuando inespecífico el motivo de consulta. Entry también las principales contrariedades encontradas en la atención a las mujeres víctimas de la violencia dy también género caby también resaltar la infradetección y la falta de coordinación entry también los diferentes organismos implicados. Conclusión: Los profesionales sanitarios juegan un papel esencial en la prevención, detección y tratamiento, siendo necesario potenciar una formación concreta en este campo y articular mecanismos y protocolos dy también coordinación entre los diferentes servicios socio-sanitarios, que garanticen una atención integral y también integrada a las mujeres afectadas.

Tu lees esto: Textos sobre la violencia de genero

Palabras clave: Violencia contra la mujer; atención dy también Enfermería; prevención.

ABSTRACT

Aims: To get a deeper knowledge about thy también most relevant aspects of gender violence, analysing thy también current situation and legislation, focusing on thy también consequences experienced by women affected, the main implications at social and health level and thy también existing difficulties to approach it. Method: A literatury también search and review of thy también most relevant has been performed, including thy también main documents related to violence against women in Spain over the last ten years, emphasising national and regional strategies for health care. Results: In recent years, domestic violence has becomy también a growing public health problem that affects millions of women worldwide although a gradual decreasy también it is expected. Women profile is associated with a low social and economic status and low educational level. The consequences of domestic violence on women health includy también physical and psychological problems and a higher use of health services, with somy también non-specific symptoms as the main demand. Within thy también main difficulties found, it can by también highlighted the number of under-diagnosis and the lack of coordination between thy también cory también services. Conclusions: Healthcary también professionals play a critical roly también in the prevention, detection and treatment, requiring specific training in this field and the development of mechanisms and protocols for coordination between health and social services that ensure a comprehensive and integrated cary también to affected women.

Keywords: Violence against women; Nursing care; prevention.

Introducción

La violencia contra las mujeres es un fenómeno que ocurry también en todos los países, clases sociales y ámbitos dy también la sociedad. Según la definición dy también la ONU, la violencia de género (VG) es "cualquier acto o intención que origina daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a las mujeres, incluyendo las amenazas de dichos actos, la coerción o privación arbitraria dy también libertad, así sea en la vida pública o privada(1)"

La oms (OMS) apunta que la violencia de género es un problema prioritario en salud pública, y precisa de intervenciones conjuntas desde todos y cada uno de los ámbitos educativos, sociales y sanitarios(2).

Cifras actuales

Se estima quy también a nivel del mundo más o menos el 35% de las mujeres han sorate víctimas de violencia física y/o sexual(2). El porcentaje dy también mujeres maltratadas que denuncian en España es parcialmente bajo, estimándose entry también un 2 y 10% de los casos totales. Conforme el Centro dy también Estudios Reina Sofía, las cantidades han desquiciado en aumento, en el año dos mil dos se produjeron 30.199 denuncias dy también mujeres por maltrato de su pareja, mientras que que en dos mil ocho las cifras ascendían a 142.12cinco denuncias, suponiendo un incremento del 12"5% respecto a 2007, y unas 400 denuncias diarias(3).

Existen desigualdades territoriales, en las cifras dy también incidencia y de mortalidad, incluso entre provincias(4). Conforme una investigación realizado a 1mil cuatrocientos setenta y cinco mujeres entre el año 2006dos mil siete en centros dy también AP en toda España, y coincidiendo con las cifras del Ministerio, existen esenciales desigualdades entre comunidades, siendo Ceuta, Melilla y las Islas Baleares las que mostraron una mayor prevalencia dy también violencia dy también género, mientras quy también Cantabria tuvo los valores más bajos(5).

conforme datos del Observatorio contra la Violencia Doméstica y dy también Género con sedy también en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el número dy también denuncias dy también violencia dy también género registradas en el primer trimestry también de 2013 alcanzó los 29.48siete casos, con una media dy también 327 demandas diarias. Esta cifra implica unas disminución del 5,1% respecto del cuarto trimestre dy también 2012, cuando el número de demandas llegó a las 31.064(6).

en concepto de mortalidad, en el año dos mil ocho en España fueron asesinadas 7seis mujeres por sus parejas (o ex parejas), 73 en 2010 y 5dos en 2012, según datos del Ministerio dy también Sanidad, Servicios Sociales y también Igualdad. La distribución por Comunidades se muestra en la tabla 1.

*

Las estimaciones preveen que, tanto la incidencia como las cantidades de mortalidad por malos tratos, sigan disminuyendo, como indica la tendencia dy también los últimos diez años(7).

Origen y factores dy también peligro dy también la violencia dy también género

En la actualidad, la violencia contra las mujeres en España sigue siendo todavía un fenómeno "invisibilizado" e inmerso en el campo privado en la mayor parte de las situaciones. La violencia contra las mujeres tieny también hondas raíces sociales y culturales y está vinculada al desequilibrio en las relaciones dy también poder entre hombres y mujeres en los ámbitos social, económico, religioso y político, pese a los incuestionables avances en las legislaciones nacionales y también internacionales a favor de la igualdad dy también derechos.(8,9)

De pacto con los resultados de algunos estudios, las mujeres en situaciones de mayor riesgo son aquellas que han sido testigos o víctimas de violencia en su infancia, que sufren o han sufrloco aislamiento social, que son dependientes económicamente y tienen un bajo nivel educativo(10-13). Especialmente mujeres con gran interiorización dy también valores tradicionalmente "femeninos" como son la sumisión y la obediencia; mujeres que no han desarrollado proyectos de vida propios y cuya vida está en función de los demás(14).

tipos de maltrato

Tradicionalmente, la violencia contra las mujeres sy también ha relacionado exclusivapsique con la violencia física grave, sin embargo, la violencia comprende asimismo el maltrato psicológico, sexual, dy también aislamiento y control social, quy también acostumbran a pasar considerablemente más desapercibidos.

Estas conductas violentas incluyen cuatro aspectos:

a) El control de los movimientos dy también las mujeres o la limitación dy también su acceso a la incapacitación o la asistencia (imsolicitarle estudiar o trabajar, control económico, etc.), de este modo como el aislamiento de su familia y otras relaciones sociales.

b) Las relaciones sexuales sin consentimiento o forzadas.

c) El maltrato psicológico, que comprendy también la desvalorización, la intimidación, el desprecio y la humillación en público o privado.

d) Los actos físicos de agresión.

Los estudios indican que suelen coexistir la violencia física, la psíquica y la sexual, aunque apenas hay trabajos sobry también estas dos últimas. Una investigación realizado a través de encuesta en un centro de atención primaria de Granada, en el año 2002, muestra quy también la forma más frecuenty también era el maltrato emocional (22,3%), seguorate del físico (9,8%) y el sexual (5,1%), y quy también los diferentes tipos coexisten en una proporción elevada dy también mujeres, datos afines a los logrados en otros estudios europeos(8).

Legislación vigente y líneas estratégicas

La atención a las mujeres víctimas de la violencia de género ha sorate recogida a nivel internacional, nacional y regional, estableciendo las directrices básicas de regulación y actuación. Entry también los principales textos normativos cabe destacar:

- A nivel Internacional

Dentro dy también la Conferencia Mundial dy también los Derechos Humanos celebrada en Viena en mil novecientos noventa y tres la reunión General dy también las Naciones Unidas aprobó la "Declaración sobre la eliminación dy también la violencia contra la mujer" que constituye un hito a nivel internacional, en tanto que se aborda la violencia dy también género en el campo de los derechos humanos(1). La Unidad de Salud de la Mujer de la OMS (WHD) se estableció en 1980 para promover y coordinar las actividades de salud y desarrollo de la mujer en todos y cada uno de los programas dy también la OMS(2).

- A nivel Nacional

Las principales indicaciones se recogen en la Ley Orgánica 1/ 2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, y en el Real Decreto 1030/2006 de 15 dy también septiembre por el que se establece la cartera dy también servicios comunes del SNS elaboradas con el objetivo dy también erradicar progresivamente la violencia de género, incluyendo la preparación de un Plan Nacional dy también Sensibilización y Prevención de la Violencia de Género(15, 16).

El plan Nacional sy también plantea con dos objetivos prioritarios, por un lado prosperar la respuesta en frente de la violencia dy también género, y por otro lograr un cambio en el modelo de relación social. En líneas generales contempla dos factores de actuación:

- La prevención, distinguiendo los niveles de prevención primaria (una vez que el enfrentamiento no ha aparecido), secundaria (con la presencia de conflicto) y terciaria (arbitrando procesos dy también protección a la víctima declarada como tal a todos y cada uno de los efectos).

- La sensibilización, proporcionando los instrumentos necesarios para identificar los casos o las situaciones dy también peligro para que se produzca, y el conocimiento de los recursos disponibles para su abordaje.

Los Ejes transversales, por su parte, son cinco: investigación y estudio, capacitación y especialización dy también profesionales, movilización de actores, coordinación de todos y cada uno de los sectores y un adecuado seguimiento y evaluación de las medidas establecidas.

*

- A nivel Autonómico

A partir dy también la transferencia dy también competencias en materia dy también salud y derivados dy también la Comisión contra la Violencia de Género del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional dy también Salud (CISNS), las diferentes comunidades autónomas han elaborado sus Protocolos para la Actuación Sanitaria ante la Violencia de Género, definiendo las áreas prioritarias dy también actuación y el circuito a proseguirse por parte de los distintos profesionales.

a modo de ejemplo, el "Protocolo Andaluz para la actuación sanitaria ante la violencia dy también género" tiene como finalidad establecer una pauta dy también actuación normalizada y homogénea para el Sistema Sanitario Público de Andalucía(17). El protocolo incluye una descripción de los conceptos básicos relacionados con la violencia doméstica, los factores determinantes y las fases del proceso, para así facilitar la identificación de los signos y síntomas más característicos dy también las mujeres perjudicadas por este inconveniente y pony también dy también manifiesto la relevancia dy también ofrecer una atención socio-sanitaria adecuada y de que los profesionales reciban la formación reglamentaria para dar respuesta a las necesidades dy también las mujeres.

El diseño del programa describy también las consideraciones básicas para fomentar la accesibilidad, el contacto directo y un abordaje integral desde los diferentes niveles de atención: Atención Primaria y Atención Especializada, haciendo singular énfasis en los servicios dy también urgencias, y facilitando la coordinación interdisciplinar.

El protocolo cuenta con un algoritmo de actuación estructurado en detección/valoración y la consiguienty también intervención, siendo esencial conocer los primordiales indicadores de sospecha.

En líneas generales, el protocolo de actuación anty también una situación en un servicio dy también emergencia distingue 5 pasos:

*

Objetivos

Los objetivos dy también este trabajo se centran en profundizar en los aspectos más relevya antes sobry también la violencia dy también género, analizando la situación actual, la normativa vigente y las líneas estratégicas dy también actuación de esta manera como las consecuencias quy también sufren las mujeres perjudicadas y las implicaciones a nivel social y sanitario.

Material y método

Se ha realizado una busca y revisión bibliográfica de los primordiales documentos relacionados con la violencia de género y su abordajy también en España en los últimos diez años, haciendo especial énfasis en las estrategias nacionales y autonómicas para la actuación sanitaria.

Las bases de datos incluidas han sido Pubmed, CINHAL, Scopus, Cuiden y Thy también Cochrany también Databasy también of Systematic Reviews. La busca se restringió a los estudios realizados en España, desde el año 2000 al primer semestre dy también 2013, utilizando como descriptores en español: violencia doméstica, violencia contra la mujer y violencia sexual., y en inglés: domestic violency también y violency también against women.

Resultados

Sy también identificaron un total de 6ocho artículos, de los cuales se seleccionaron por la relevancia dy también sus contenidos y por su rigor metodológico un total de 43. Sy también excluyeron aquellos artículos que por su contendesquiciado se centraban en áreas concretas quy también no coincidían con los objetivos de este estudio tales como la violencia de género en la población inmigrante, mujeres embarazadas o en población infantil. Sy también priorizaron los estudios centrados en el análisis de las necesidades de las mujeres víctimas dy también violencia de género y en las consecuencias dy también las agresiones en su salud, los estudios que abordaban la perspectiva dy también los profesionales sanitarios y los que profundizaban en la calidad de los servicios, haciendo singular énfasis en las barreras y dificultades y en las propuestas de mejora. Los contenidos dy también la revisión bibliográfica se han completado con los informes más relevantes dy también los organismos nacionales y autonómicos sobry también la violencia dy también género de esta manera como ciertos protocolos dy también actuación.

Consecuencias de los malos tratos en la salud de las mujeres: impacto en la salud física y mental

tal y como afirman determinados expertos, la violencia es un fenómeno difuso y complejo. Según el Banco Mundial, las violaciones y la violencia doméstica llevan la pérdida de nueve millones de años dy también vida saludably también (AVISA) por año(18).

Está extensamente demostrado quy también el hecho dy también estar sometida a una relación de violencia tiene graves consecuencias en la salud dy también la mujer, a corto y a largo plazo. La mujer maltratada presenta numerosos síntomas físicos y psicosomáticos, síntomas de sufrimiento psíquico (disminución de la autoestima, ansiedad y depresión, fundamentalmente), aparte de las lesiones físicas(8). Los síntomas físicos, que en muchas ocasiones son crónicos y también inconcretos (cefaleas, cansancio, dolores de espalda, etc.), aparecen entremezclados con los psíquicos. El estrés crónico quy también implica el maltrato favorece la aparición de diferentes enfermedades y empeora las existentes.

numerosos estudios prueban la correlación entre bajos niveles de autoestima y casos dy también violencia, correspondiendo algunas veces a una mayor incidencia a mayor edad(18).

El informe realizado por el Ministerio de Sanidad en el año dos mil nueve detalla el impacto de la violencia sobre la salud física y mental dy también mujeres y niñas. Este impacto puede ir desdy también traumatismos hasta complicaciones vinculadas a embarazos, problemas mentales y un deterioro en el funcionamiento social(19).

Ver más: Cómo Reparar Conexiones De Red Windows 7, Reparar Una Red Entre Windows 7 Y Xp O Mac Osx

Las mujeres que han sido víctimas de abusos físicos o sexuales por parte de su pareja tienen un 16% más dy también probabilidades de dar a luz a bebés con insuficiencia ponderal, y más del doble dy también probabilidades de padecer un aborto o casi el doble de probabilidades dy también padecer una depresión y, en algunas regiones, son 1,5 veces más propensas a contraer el VIH, en comparación con las mujeres quy también no han sloco víctimas de violencia conyugal conforme datos de la OMS(2).

Factores favorecedores

Las circunstancias personales, el apoyo social y el cesy también dy también la violencia se han identificado como factores favorecedores del bienestar físico dy también las mujeres víctimas dy también violencia de género, siendo una dy también las áreas claves a valorar para establecer los mecanismos de soporte adecuados(20-22).

Implicaciones de la violencia dy también género en los servicios sanitarios

Las mujeres víctimas dy también violencia acuden más a los servicios sanitarios que las demás y tiene peor estado de salud(23-24) con niveles elevados de estrés y problemas psicológicos, síntomas concomitantes y mayor uso de antidepresivos(23, 25, 26). Diferentes investigaciones asimismo muestran quy también las mujeres sometidas a violencia no solo asisten más a los servicios sanitarios, sino más bien quy también se someten más a cirugía, prolongan más su estancia hospitalaria y consumen más fármacos(8), además de desarrollar más inconvenientes cardíacos y dolores musculo-esqueléticos en el cuello y en la espalda y otras manifestaciones sistémicas(27-29).

El III Plan de Igualdad de Oportunidades elaborado en 1997 recogió múltiples áreas de actuación: sensibilización y prevención, educación, recursos sociales; sanidad, legislación y práctica jurídica. Dentro dy también los servicios de salud, se previeron cuatro medidas básicas:

- La aprobación y la difusión de un protocolo sanitario, que fuy también elaborado por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional dy también Salud en 1999, y la preparación de protocolos concretos dy también actuación diversos comunidades autónomas.

- La inclusión en la cartera dy también servicios de atención primaria dy también salud de actividades para la prevención de la violencia y promoción de la salud, considerando que los centros de salud son la puerta dy también entrada al sistema sanitario y es donde acuden habitualpsique las mujeres en situación de maltrato.

- La puesta en marcha dy también cursos de formación y sensibilización a profesionales sanitarios y la elaboración dy también materiales divulgativos.

- Establecer la coordinación interinstitucional mediante procedimientos de coordinación y comisiones dy también seguimiento a los diferentes niveles, haciendo hincapié en el enfoquy también interinstitucional, multidisciplinario y coordinado de la formación. Abundantes ayuntamientos y asociaciones de mujeres han puesto en marcha servicios de atención a mujeres maltratadas(30).

contrariedades y barreras

Infradetección

La violencia de género prosigue pasando inadvertida por las propias mujeres, las cantidades reales ascienden al número de casos en los que la mujer es conscienty también del problema(31). Asimismo, los casos dy también violencia de género exclusivapsique psicológica muestran peores índices dy también recuperación, al unísono que pueden pasar más desapercibidos(32).

Como consecuencia, uno de los principales inconvenientes identificados en la violencia dy también género es la infradetección: solo sy también diagnostica un pequeño porcentaje dy también éstos y con una demora dy también entre seis y diez años desde el instante en que se inician las primeras agresiones(33) siendo un motivo de preocupación por las consecuencias que tieny también para la víctima y para los hijos una situación dy también violencia mantenida durante muchos años(34).

Recientes estudios muestran datos sobre los factores dy también riesgo, la detección por una parte de los profesionales sanitarios y el funcionamiento dy también los circuitos de atención en los servicios de urgencias. El estudio desarrollado por Echarte et al. En un servicio dy también urgencias muestra que la atención por VG representó el 0,76% dy también las asistencias totales y tan sólo el 10,4% de los casos fueron detectados por el personal sanitario(35).

El 29,6% fueron pacientes hiperfrecuentadoras y los motivos dy también consulta más habituales fueron trastornos inespecíficos: ginecológicos, traumatológicos, psiquiátricos, digestivos y neurológicos. El 52,6% presentaba factores dy también peligro dy también VG, y los más frecuentes fueron gestación, abortos previos, relaciones sexuales no consentidas y incremento dy también la violencia. En otro estudio dy también afines peculiaridades efectuado en otro servicio de urgencias hospitalario, un 34% del personal se propuso el diagnóstico diferencial con una situación dy también VG anty también agresiones físicas(36).

ambos estudios resaltan la relevancia dy también conocer no solo los síntomas más habituales sino más bien los factores dy también riesgo, para poder realizar una detección precoz, y se demanda formación específica para el personal sanitario, siendo los servicios de emergencia una dy también las principales puertas dy también entrada dy también las mujeres que han sloco víctimas dy también violencia.

En definitiva, resulta necesario tomar conciencia dy también que los casos de violencia asemejan frecuentemente enmascarados en el momento en que las mujeres asisten a la consulta por síntomas inespecíficos, consultas reiteradas por motivos banales, somatizaciones o trastornos sicológicos poco específicos(37).

Las causas más frecuentes dy también falta dy también detección de los malos tratos son la carencia de formación de los profesionales: no saber de qué manera preguntar a la mujer, el temor a invadir la esfera privada dy también la mujer, el temor a perder el control dy también la situación, las restricciones de tiempo, el miedo a ofender a la paciente, no saber de qué forma abordarlo una vez detectado, la ausencia dy también protocolos y las carencias formativas. Si la detección se producy también con mucho retraso pueden pasar entre 5 y 10 años de media hasta el momento en que la mujer comunica el hecho(34).

Barreras organizativas

Los obstáculos quy también el personal sanitario identifica para la detección precoz y la asistencia a las víctimas coincidy también con los encontrados en trabajos anteriores llevados a cabo en España y en otros países, haciendo referencia a barreras organizativas tales como la carencia de protocolos dy también detección y asistencia, la alta presión asistencial, y la falta de profesionales cualificados. A estas contrariedades hay quy también agregar la creciente presión asistencial que limita el tiempo dy también asistencia y la ausencia dy también personal especialista durfrente a las 24h(36). La falta de registros o la variabilidad entre ellos y falta dy también accesibilidad interinstitucional es señalada como otra dy también las barreras encontradas en algunas regiones para una adecuada atención(38).

En el ámbito investigador

Finalmente, la investigación sobry también la violencia de género, englobando tanto la realización dy también estudios para avanzar en la comprensión dy también la violencia y su impacto en la vida, la salud y el bienestar de las mujeres, como estudios que evalúen las intervenciones realizadas, podría ser la piedra angular para prosperar el conocimiento dy también esta realidad y rediseñar la orientación de los servicios socio-sanitarios. Es necesario apuntar quy también existen cuestiones éticas y metodológicas que a veces dificultan determinados tipos de investigaciones en este campo, por lo que, sin duda, será preciso explorar aquellas más beneficiosas que no pongan en peligro la integridad de las mujeres afectadas(39).

Papel dy también los profesionales sanitarios: necesidades formativas

distintos organismos nacionales y también internacionales coinciden en la importancia otorgada a una formación adecuada de los profesionales implicados en la atención a las víctimas dy también violencia doméstica. En la mayor parte de las ocasiones, los profesionales de salud no detectan quy también el origen dy también los síntomas o signos sy también deby también a las barreras psicológicas y culturales existentes que dificultan que las mujeres hablen del tema, unorate en muchos casos a la falta formación y tiempo en dichos profesionales.

En una investigación realizado en dos centros hospitalarios de Madrid, sy también encontró que el 97,7% de los profesionales valoraba la violencia contra la mujer como un inconveniente importante y que habitualpsique pasaba desapercibido, no obstante el 66,7% no lo planteaba como diagnóstico diferencial ante una pacienty también con lesiones físicas pese a tener un nivel medio dy también conocimientos sobre el tema. Entre los inconvenientes organizativos señalados destacaban la presión asistencial, la falta de formación, información y dy también un protocolo de actuación(33).

conforme los datos aportados por Siendones, existe un notable desconocimiento y desmotivación por una parte de ciertos profesionales sanitarios que dificultan la detección dy también algunos casos desdy también los diferentes servicios dy también atención a las víctimas. El estudio señala que a pesar de las mejoras de coordinación entre los servicios dy también salud, más del 70% dy también los casos de violencia doméstica siguen siendo invisibles a ojos dy también los profesionales(36). En muchos casos (66% dy también la muestra dy también esty también estudio), los profesionales no suelen plantearse la violencia doméstica como un diagnóstico diferencial más en su actividad diaria y gran party también (50% en el estudio), no plantea soluciones al problema.

Otro estudio llevado a cabo en un conjunto de 28siete profesionales dy también la salud elegidos aleatoriamente dentro de un servicio dy también atención hospitalaria, coincide con el mencionado anteriormente en que la mayoría de los profesionales encuestados (87.1%) consideró que la violencia dy también género era un problema esencial mas no la consideraban un problema dy también salud explícitapsique y el 60% opinaba que podrían tener un papel relevanty también en la detección dy también esta situación pero no disponían dy también las herramientas/conocimiento adecuado(34, 40).

Las actitudes y opiniones dy también los profesionales sanitarios juegan un papel fundamental para el futuro abordajy también del problema(41). Un estudio realizado en la Escuela dy también Ciencias dy también la Salud de la Universidad dy también Sevilla analiza la autopercepción, socialización, capacitación académica en género y la capacitación dy también los estudiantes dy también Enfermería como futuros profesionales de la salud. Los participya antes manifiestan haber recibido repercusión en su capacitación en género principalmente dy también los medios de comunicación (97,7%) y dy también la familia (95,5%), seguidos en frecuencia por el instituto (88,3%), la universidad (87,5%) y la escuela (76,2%). Mayoritariapsique (82,6%) reconocen haber trabajado contenidos dy también género en asignaturas de la universidad y afirmar quy también la formación para detectar los géneros de violencia es básica. Consideran quy también su capacitación para advertir la violencia, conforme los diferentes tipos, es: física el 95,5%, psicológica 88,7%, abuso sexual 73,6% y otras formas el 28,3%. En este estudio, además, y coincidiendo con los resultados dy también trabajos anteriores, se resalta las diferencias existentes en la percepción global del fenómeno entry también mujeres y hombres, siendo éstos últimos quienes muestran una actitud más sexista, respondiendo de esta forma a la presión social quy también marcan los estereotipos masculinos. Estas creencias disminuyen tanto en hombres como en mujeres a medida que aumenta su formación concreta en el tema.

Por tanto, es evidente la importancia de la formación profesional para la detección, seguimiento y apoyo en la toma dy también decisiones. Esta necesidad continua de capacitación efectiva dy también los profesionales dy también la salud para abordar la violencia de pareja contra las mujeres sy también ha puesto de manifiesto en numerosas ocasiones por organismos internacionales, de esta manera como por las propias organizaciones profesionales(2,42).

El nivel dy también conocimientos puede valorarsy también como medio-alto en trabajadores dy también AP, lo que refleja el esfuerzo efectuado en los últimos tiempos y la toma de conciencia por una parte de los profesionales aunque sy también siguen explicitando barreras organizativas importantes(43).

Discusión y conclusiones.

Propuestas y alternativas

Las nuevas estrategias dy también la OMS tienen como objetivo abordar esta falta dy también conocimiento y capacitación de los profesionales sanitarios. Estas guías subrayan la relevancia dy también la formación del personal de salud en todos y cada uno de los niveles para que puedan reconocer cuándo las mujeres están en riesgo dy también violencia en la pareja y a fin de que puedan saber de qué forma ofrecer una respuesta adecuada(2).

El Consejo General de Enfermería de españa resalta que existen principalpsique dos ámbitos en el abordajy también dy también la Violencia de Género: el educativo y el sanitario, sobry también todo en el campo de la prevención, detección y rehabilitación de esty también problema(42). La formación debería incluir el aprendizaje de la entrevista psicosocial y, fundamentalmente, la adquisición dy también ciertas habilidades, como la acogida, la escucha y la contención.

En el ámbito sanitario sy también están desarrollando programas formativos encaminados a fortalecer las habilidades dy también las enfermeras en detectar, informar y evaluar los malos tratos. Estudios realizados con personal dy también Enfermería prueban quy también la tasa autocomunicada dy también maltrato como caestados unidos de lesiones puede mejorar dy también un 7,5% hasta un 30% una vez que la mujer es atendida por enfermeras formadas en la materia(37).

Las enfermeras demandan una mayor formación que permita una mejor atención y capacitación, acrecentar los recursos disponibles y reforzar la coordinación interdisciplinar y también interinstitucional(37). Asimismo, sy también reconocy también que en los últimos tiempos se ha producorate un notably también avancy también con la disponibilidad dy también instrumentos que garantizan una mayor protección de las víctimas y hay una mayor concienciación social que permity también la identificación de las víctimas y la activación de los sistemas dy también atención necesarios.Entre las diferentes herramientas validadas en España para medir las áreas de violencia doméstica en sus dimensiones física, psicológica y sexual destacan las siguientes: Index of Spouse Abuse (ISA), Psychological Maltreatment of Women Inventory short form (PMWI-SF), Woman Abuse Screening Tool (WAST) y el Partner Violence Screen (PVS), entre otras, y cuyo uso sy también está potenciando para reforzar la detección precoz(44-46).

Los profesionales sanitarios, y particularpsique los profesionales dy también atención primaria, constituyen un elemento clave para la detección precoz y el abordaje integral de los malos tratos por estar en un lugar estratégico, por su accesibilidad, el conocimiento del paciente y su contexto, por las múltiples posibilidades de contacto y por la atención integral quy también prestan(37,47). La violencia puedy también evitarsy también y su prevención es una condición imprescindible y fundamental, siendo la Enfermería clave en su detección y tratamiento, debido a su accesibilidad en su relación con el paciente

Resulta clavy también mostrar una actitud abierta y receptiva quy también facility también la verbalización del inconveniente y permita establecer una relación dy también confianza. Una vez confirmadas las sospechas dy también violencia deby también realizarse un abordajy también interdisciplinar del caso y poner en marcha todos los dispositivos sociosanitarios disponibles.

Existen evidencias de la efectividad dy también intervenciones formativas dirigidas a los médicos y enfermeras de atención primaria orientada a prosperar la atención dy también la violencia doméstica probando su eficacia en la detección y el manejo de la misma(34).

El establecimiento dy también una relación terapéutica satisfactoria con una mujer agredida deby también de tener una preparación y unos conocimientos actualizados en materia dy también legislación, de perspectiva histórica y dy también recursos aplicables en materia dy también salud y género para hacer frenty también dy también la manera más eficienty también posible al problema(48).

La tarea fundamental del personal sanitario incluye desde proporcionar consejo y asesoramiento, escucha y apoyo a mujeres hasta la derivación y coordinación con otros servicios dy también atención a la mujer. Los profesionales sanitarios, especialmente las enfermeras, constituyen un conjunto fundamental, no solo en la atención, sino en la prevención, detección precoz y también identificación dy también la violencia dy también género. Los profesionales de Enfermería intervienen en la detección dy también signos y en la recepción y acogida dy también las víctimas, siendo una pieza clavy también en el seguimiento del proceso, en el asesoramiento y apoyo psicológico, en la garantía dy también la continuidad de cuidados y como persona referente, cercana y alcanzable a la mujer durante todo el proceso(14, 49, 50). La capacitación dy también los profesionales enfermeros en el conocimiento de las medidas de protección instauradas de esta manera como el trabajo en equipo es esencial para hacer en frente de este problema. Es importante reconocer la tarea enfermera también en la elaboración dy también un plan de cuidados integrado y también individualizado y de la educación dy también la sociedad.

Como conclusión, es evidente quy también la violencia dy también género constituye un gravy también problema de salud pública que requiere de un abordajy también integral y también integrado desde una perspectiva interdisciplinar. Los profesionales dy también Enfermería tienen un papel esencial en la atención a las mujeres víctimas de esty también problema, siendo una responsabilidad ética y profesional diseñar, incorporar y valorar programas que respondan a las necesidades concretas dy también esty también colectivo. Los centros dy también salud, los servicios de planificación familiar, salud mental y urgencias pueden ser servicios diana para la prevención, la detección precoz y la atención de la mujer maltratada.

Ver más: Como Compartir Documentos En Google Drive Con Otra Persona, ¿Cómo Funciona La Nube

La capacitación y una adecuada administración dy también los recursos existentes son dos de los elementos claves en esty también proceso. Además, sería importante contemplar la coordinación con los ámbitos educativos, los servicios sociales y los servicios jurídicos y policiales, así como la participación de las asociaciones de mujeres.

Referencias bibliográficas

2. OMS. Estimaciones mundiales y regionales dy también la violencia contra la mujer: prevalencia y efectos de la violencia conyugal y de la violencia sexual no conyugal en la salud; 2013. (Consultado el 14.07.2012). Disponible en: http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/85243/1/WHO_RHR_HRP_13.06_spa.pdf. < Links >

3. Instituto dy también la Mujer. Estadísticas de la Violencia dy también género. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (Consultado el 11.05.2013). Libre en: http://www.inmujer.gob.es/estadisticas/portada/home.htm. < Links >

4. Vives-Cases C, Carrasco-Portiño M, Alvarez-Dardet C. La epidemia por violencia del compañero íntimo contra las mujeres en España. Evolución temporal y edad dy también las víctima. Gac Sanit. 2007; 21(4):298-305. < Links >

5. Ruiz-Pérez I, Plazaola-Castaño J, Vives-Cases C, Montero-Piñar MI, Escribà-Agüir V, Jiménez-Gutiérrez E, Martín-Baena D. Variabilidad geográfica dy también la violencia contra las mujeres en España. Gac Sanit. 2010; 24(2):128-35. < Links >

6. Observatorio contra la Violencia. Estadísticas sobre la violencia dy también género. Fundación Mujeres. (Consultado el 20.07.2013). Libre en: http://www.observatorioviolencia.org/documentos.php?id=316. < Links >

7. Vives-Cases C, Alvarez-Dardet C, Carrasco-Portiño M, Torrubiano-Domínguez J. El impacto de la desigualdad de género en la violencia del compañero íntimo en España. Gac Sanit. 2007; 21(3):242-6. < Links >

8. Blanco P, Ruíz Jarabo C, García de Vinuesa L, Martín García M. La violencia dy también pareja y salud dy también las mujeres. Gaceta Sanitaria 2004; 18 (1): 182-188. < Links >

9. Rangel da Silva L, Domingues Bernardes Silva M, Mota Xavier de Meneses T, Rodríguez Borrego MA, Meneses dos santurrones IM, Lemos A El fenómeno de la violencia de género en la mujer a partir dy también la producción científica de Enfermería. Rev. Enfermería Global 2011; 22:1-11< Links >10. Ruiz-Pérez I, Plazaola-Castaño J, Alvarez-Kindelán M, Palomo-Pinto M, Arnalte-Barrera M, Bonet-Pla A, Dy también Santiago-Hernando ML, Herranz-Torrubiano A, Garralón-Ruiz LM. Sociodemographic associations of physical, emotional, and sexual intimaty también partner violence in Spanish women. Ann Epidemiol. 2006;16(5):357-63. < Links >

11. Vives-Cases C, Alvarez-Dardet C, Gil-González D, Torrubiano-Domínguez J, Rohlfs I, Escribà-Agüir V. Perfil sociodemográfico dy también las mujeres perjudicadas por violencia del compañero íntimo en España. Gac Sanit. 2009;23(5):410-4. < Links >

12. Zorrilla B, Pires M, Lasheras L, Morant C, Seoane L, Sanchez LM, Galán I, Aguirre R, Ramírez R, Durbán M. Intimaty también partner violence: last year prevalence and association with socio-economic factors amo.n.g. Women in Madrid, Spain. Eur J Public Health. 2010; 20(2):169-75. < Links >

13. Montero I, Ruiz-Pérez I, Escribà-Agüir V, Vives-Cases C, Plazaola-Castaño J, Talavera M, Martín-Baena D, Peiró R. Strategic responses to intimaty también partner violence against women in Spain: a national study in primary care. J. Epidemiol Community Health. 2012; 66(4):352. < Links >

14. Mazarrasa Alvear L, Díaz Rodríguez DR. Violencia dy también género y cuidados de Enfermería. Metas de Enfermería 2001; 41: 52-57. < Links >

15. Plan Nacional de Sensibilización y Prevención de la Violencia dy también Género. Marco Conceptual y ejes dy también Intervención. Madrid: Ministerio de igualdad; 2006. < Links >

16. Ministerio de Sanidad y Consumo. Protocolo muy común para la Actuación Sanitaria ante la Violencia de Género. Comisión contra la Violencia de Género. Madrid: Consejo Interterritorial del S.N.S; 2007. < Links >

17. Torró Garía-Morato, C; Llamas Martín, C. Protocolo Andaluz para la Actuación Sanitaria ante la Violencia de Género. Sevilla: Consejería de Salud. Junta dy también Andalucía; 2008. < Links >

18. Casique Casiquy también L, Furegato AR. Violencia perpetrada por compañeros íntimos en mujeres. Index de Enfermería 2007; 1seis (56): 17-21. < Links >

19. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales y también Igualdad. Informe dy también Evaluación del Plan Nacional dy también Sensibilización y Prevención de la Violencia de Género 2007-2008; 2009. Madrid: MSSSI; 2009. < Links >

20. Escribà-Agüir V, Ruiz-Pérez I, Montero-Piñar MI, Vives-Cases C, Plazaola-Castaño J, Martín-Baena D. Partner violency también and psychological well-being: buffer or indirect effect of social support. Psychosom Med. 2010; 72(4):383-9. < Links >

21. Montero I, Escriba V, Ruiz-Perez I, Vives-Cases C, Martín-Baena D, Talavera M, Plazaola J. Interpersonal violency también and women"s psychological well-being. J Womens Health (Larchmt). 2011; 20(2): 295-301. < Links >

22. Sanchez-Lorente S, Blasco-Ros C, Martínez M. Factors that contributy también or impedy también thy también physical health recovery of women exposed to intimate partner violence: a longitudinal study. Womens Health Issues. 2012; 22(5):e491-500. < Links >

23. Montero I, Ruiz-Perez I, Martín-Baena D, Talavera M, Escribà-Agüir V, Vives-Cases C. Violence against women from different relationship contexts and health care utilization in Spain. Womens Health Issues. 2011; 21(5):400-6. < Links >

24. Vives-Cases C, Ruiz-Cantero MT, Escribà-Agüir V, Miralles JJ. The effect of intimate partner violency también and other forms of violence against women on health. J Public Health. 2011; 33(1):15-21. < Links >

25. Raya Ortega L, Ruiz Pérez I, Plazaola Castaño J, Brun López-Abisab S, Rueda Lozano D, García dy también Vinuesa L, González barranco JM, Garralon Ruiz LM, Arnalty también Barrera M, Lahoz Rallo B, Acemel Hidalgo MD, Carmona Molina MP. La violencia contra la mujer en la pareja como factor asociado a una mala salud física y psíquica. Aten Primaria. 2004;34(3):117-24. < Links >

26. García Torrecillas JM, Torío Durántez J, Lea Pereira MC, García Tirado MC, Aguilera Tejero R. Detección dy también violencia contra la miujer en la consulta del médico de familia. Aten Primaria. Aten Primaria. 2008; 40(9):455-61. < Links >

27. Escribà-Agüir V, Barona-Vilar C, Calvo-Mas C, Carpio-Gesta ML, Fullana-Montoro A. Lesiones por violencia doméstica en la Comunidad Valenciana. Gac Sanit. 2006; 20(6):510-2. < Links >

28. Ruiz-Pérez I, Plazaola-Castaño J, Del Río-Lozano M. Physical health consequences of intimate partner violence in Spanish women. Eur J Public Health. 2007; 17(5):437-43. < Links >

29. Vives-Cases C, Torrubiano-Domínguez J, Escribà-Agüir V, Ruiz-Pérez I, Montero-Piñar MI, Gil-González D. Social determinants and health effects of low and high severity intimaty también partner violence. Ann Epidemiol. 2011; 21(12):907-13. < Links >

30. Instituto de la Mujer. Curso Sensibilización en igualdad de oportunidades. Unidad Didáctica 6: Violencia de Género. Escuela Virtual de igualdad. Instituto de la Mujer. Madrid: Secretaría General dy también Políticas y también Igualdad. Ministerio del Interior; 2009. < Links >

31. Sonego M, Gandarillas A, Zorrilla B, Lasheras L, Pires M, Anes A, Ordobás M. Violencia de pareja no percibida y salud dy también las mujeres. Gac Sanit. 2013; 27(5):440-6. < Links >

32. Blasco-Ros C, Sánchez-Lorente S, Martinez M. Recovery from depressivy también symptoms, staty también anxiety and post-traumatic stress disorder in women exposed to physical and psychological, but not to psychological intimaty también partner violency también alone: a longitudinal study. BMC Psychiatry. 2010; 25:10-98. < Links >

33. Arredondo-Provecho AB, Del Pliego G, Nadal M, Roy R. Conocimientos y creencias de los profesionales de la salud de atención especializada acerca de la violencia dy también género. Enferm Clín. 2008; 1ocho (4): 175-182. < Links >

34. Fernández MC, Herrero S, Cordero JA, Maderuelo JA, González ML. Protocolo para la evaluación dy también la eficiencia de una intervención sensibilizadora y formativa en profesionales dy también atención primaria para la mejora de la detección de la violencia doméstica (ISFVIDAP). Aten Primaria. 2006; 3ocho (3): 168-173. < Links >

35. Echarty también JL, León N, Puente I, Laso De La Vega S, Díez E, Martínez MT. Mejorar la calidad asistencial en la atención a la mujer maltratada en los servicios de urgencias. Emergencias. 2010; 2dos (3): 193-198. < Links >

36. Siendones Castillo R, Perea-Milla López E, Arjona Huertas JL, Agüera Urbano C, Rubio Gallo A, Molina Molina M. Violencia doméstica y profesionales sanitarios: conocimientos, creencias y barreras para la infradetección. Emergencias 2002, 14: 224-232. < Links >

37. Dy también la Fuenty también Aparicio D, Salamanca Castro AB, Sánchez Castro S. ¿Sy también encuentran capacitadas las enfermeras para advertir malos tratos en Atención Primaria? Nury también Investigación 2005;15:1-10. < Links >

38. Muslera-Canclini E, Natal C, García V, Fernández-Muñoz P. Descripción del registro de los casos dy también violencia de género en las fuentes dy también información sanitarias del Principado dy también Asturias. Gac Sanit. 2009: 23(6):558-61. < Links >

39. Ruiz-Pérez I, Plazaola-Castaño J, Vives-Cases C. Methodological issues in thy también study of violency también against women J Epidemiol Community Health. 2007;6uno Suppl 2:26-31. < Links >

40. Coll-Vinent, B, Echeverría T, Farrás U, Rodríguez D, Milla J, Santiña M. El personal sanitario no perciby también la violencia dy también género como un inconveniente dy también salud. Gaceta Sanitaria 2008; 22 (1): 7-10. < Links >

41. Macías Seda J, Eugenia Gil García, Ma de los Ángeles Rodríguez Gázquez, José Rafael González López, Ma del Mar González Rodríguez, Soler Castells AM (2012) creencias y actitudes del alumnado dy también Enfermería sobry también la violencia dy también género. Index de Enfermería; 2uno (1-2): 1-12. < Links >

43. Arredondo-Provecho AB, Broco-Barredo M, Alcalá-Ponce de León T, Rivera-Álvarez A, Jiménez Trujillo I, Gallardo-Pino C. Profesionales de atención primaria de la capital de españa y violencia dy también pareja cara la mujer en el año 2012. Rev Esp Salud Publica. 2012;86(1):85-99. < Links >

44. Plazaola-Castaño J, Ruiz-Pérez I, Hernández-Torres E. Validación de la versión corta del Woman Abuse Screening Tool para su uso en atención primaria en España. Gac Sanit. 2008; 22(5):415-20. < Links >

45. Plazaola-Castaño J, Ruiz-Pérez I, Escribà-Agüir V, Montero-Piñar I, Vives-Cases C. The assessment of intimaty también partner violence in Spanish women: thy también index of spouse abuse. J Interpers Violence. 2011 ;26(16):3267-88. < Links >

46. Garcia-Esteve L, Torres A, Navarro P, Ascaso C, Imaz ML, Herreras Z, Valdés M. Validación y comparación dy también 4 instrumentos para la detección de la violencia dy también pareja en el ámbito sanitario. Med Clin. 2011; 137(9):390-7. < Links >

47. Liquette Briffel TM, Moyano Mora P, Martínez Laguna I, Fajardo Trujillo M, Domínguz Martínez A. Violencia doméstica, abordaje enfermero. Metas de Enfermería 2005; 8(7):10-16. < Links >

48. Carrilero López S, Martínez Díaz JM, Flores Bienert MD. Aproximación teorética del profesional enfermero a los dispositivos legales para encarar la violencia de género. Enfermería Global 2012; 27: 1-16< Links >49. Vargas Matute A, Dorado MI, Alonso MJ, Díaz M, Blasco EJ. Relevancia del papel de la Enfermería de urgencias en la detección dy también violencia de género. Rev. Presencia. 2006; 2 (3). < Links >

50. Rizado M, Arinero M. Assessment of thy también efficacy of a psychological treatment for women victims of violency también by their intimaty también male partner. Span J Psychol. 2010; 13(2):849-63. < Links >