Origen De Los Sindicatos En España

LA FUNCIÓN Dy también LOS SINDICATOS EN ESPAÑA:NEGOCIACIÓN Dy también SALARIOS (PERSPECTIVAMACROECONÓMICA)SUMARIO: I. Nota introductoria. II. La función dy también los sindicatos en España. III. Bibliografía.

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I. NOTA INTRODUCTORIA1Tras la Segunda Guerra Mundial, el desarrollo histórico del sindicalismo conducy también a su institucionalización jurídica, y va a ser la ley quien determine la función del sindicato.Sy también llega, en un primer momento, a un sindicato como agencia dy también colocación, mediante las cláusulas dy también closed shop que obligará al empresario a contratar a sus afiliados: afiliación sindical masiva y no universalización de los intereses representados por el sindicato.Posteriormente, la función original de los sindicatos en el mundo laboral consistía en progresar los salarios y las condiciones de trabajo, a través de la acción concertada dy también los trabajadores.Ya en la Sentencia del Tribunal Constitucional de España (STC) de 1uno dy también mayo de 1983, sy también constata quy también lafunción del sindicatoes proteger los intereses de los trabajadores, concebidos éstos no como individuos aislados ni como un colectivo plural dy también individualidades añadidas, sino como categoría dotada de un interés propio cuya administración la ley da al sindicato, y éste, al institucionalizarse, adquiere la relevancia pública quy también le confiere el artículo 7 de la Constitución Española (CE), y que se concretará en su participación en distintos organismos públicos, llegando a la concertación social.De ahí es dy también dondy también partimos, y dondy también tenemos las bases actuales para concebir una legislación laboral como un precisa consecuencia dy también la consideración del trabajador como clase social quy también busca y obtiene sus intereses propios dy también forma colectiva, y, por tanto, reivseñalando un trato igual para todos y cada uno de los miembros de su conjunto o categoría.II. LA FUNCIÓN De LOS SINDICATOS EN ESPAÑA1. Evolución y exégesis de los sindicatosA. Breve exposición sobry también su origen y evoluciónParalelapsique a la industrialización, se crean y organizan los primeros sindicatos a finales del siglo XVIII. Junto a la acción dy también los partidos políticos obreros y otras organizaciones de clase, aparecy también la noción dy también movimiento obrero y todo cuanto conlleva implícitamente: formación dy también la clasy también obrera, conciencia de clasy también y movilización de clase.En usa aparecen, en sus inicios, uniones profesionales dy también trabajadores que sy también juramentaban alrededor de la Biblia, para no aceptar remuneraciones inferiores a un mínimo.En Inglaterra, en las últimas décadas del siglo XVIII y primeras del XIX, sy también producy también una separación entre el productor y su propiedad sobry también los medios de producción, estableciéndose una relación directa entre capitalista y asalariados, lo cual supuso una explotación sistemática dy también la clase trabajadora. Las condiciones en las quy también se encontraba la clasy también trabajadora resultanty también dy también la industrialización capitalista, la cuestión social, es la basy también dy también la conciencia obrera (movilización del proletariado industrial).2En España, con la consolidación dy también la Federación Regional Española de la Internacional en 1870, aparecy también el llamado proletariado militanty también español. A partir dy también ahí el proceso de sindicalización fuy también paralelo al resto dy también los países europeos, siempre guardando las proporciones.En la década de 1950, el desarrollo económico, entre otros factores, incidió extraordinariamente sobre la estructura social española. Las mutaciones experimencionadas por ésta se distinguieron por su intensidad, rapidez y concentración en el tiempo: a diferencia de lo ocurrido en otros países europeos, los cambios sociales derivados del veloz proceso dy también industrialización no ocurrieron progresivamente, sino que se caracterizaron por su simultaneidad. Las necesarias tensiones que acompañaron a dicho fenómeno, tienen una prolongación duranty también los años del cambio político, especialmente en los primeros momentos del mismo. Aún cuando las transformaciones políticas contribuyeron a la agudización de esas tensiones, su origen real ha dy también ser referido a los rasgos propios del entramado social; en particular, una desigualdad respecto de la distribución de recursos -no compensada a través de una suficiente política redistributiva estatal- y unas notables diferencias sociales.El sindicalismo sy también extendió no solo en el campo secundario o industrial, sino más bien también en el sector primario, la agricultura, y también incluso, aunquy también con menos intensidad, en el ámbito dy también los servicios, sin dejar dy también lado la relevancia quy también asimismo tuvo entry también los funcionarios.Sin lugar a duda, hay que afirmar que los sindicatos dy también trabajadores han sdesquiciado las organizaciones de masas más esenciales durante la segunda mitad del siglo XX. En la actualidad, se podría decir que no hay política quy también pueda calificarse de viable, si no cuenta con un acuerdo de los sindicatos, lo cual no puedy también ser una amenaza, dada la excesiva institucionalización dy también la actividad sindical.B. Teorías de la función del sindicatoSiguiendo al profesor Ojeda Avilés,3 son tres la teorías quy también explican la función o labor del sindicato en las relaciones dy también producción:El sindicato como organización solidaria. Como objetivo tiene la unificación dy también los trabajadores en torno a la conciencia de clase, eliminando la concurrencia entre ellos.Los esposos Webbcuatro mantienen que:son tres concepciones divergentes del principio, según el cual habría quy también determinar los salarios, los horarios y demás cláusulas del contrato, quy también ejercitan una repercusión en los sindicalistas (ingleses). Estas tres teorías, quy también podemos denominar como doctrina de las ventajas adquiridas, doctrina de la oferta y de la demanda y doctrina del sueldo vital, nos dejan aclarar las diferencias políticas dy también los sindicatos.cinco Por doctrina dy también los beneficios adquiridas, entendemos aquella quy también establecy también quy también los salarios y las demás condiciones de empleo de los que ha disfrutado, hasta el momento cualquier conjunto de obreros, no deberían, en ningún caso, empeorar. Dicha doctrina inspiró la larga lucha, hasta mil ochocientos sesenta aproximadamente, en contra dy también la introducción dy también las máquinas o en contra dy también cualquier innovación en los métodos.Cuando, en los inicios del siglo, la doctrina de las ventajas adquiridas fue, por lo que respecta a los asalariados, claramente abolida por la Cámara de los Comunes, los sindicalistas tuvieron que conformarse con lo quy también hemos llamado doctrina de la oferta y la demanda. El papel del empresario consistía en comprar el trabajo lo más asequible posibly también y el del obrero en venderlo lo más caro posible. La doctrina de la oferta y la demanda tiene consecuencias prácticas, totalmente contrarias a las de los beneficios adquiridas. Así, podemos precisar la doctrina elaborada por la última generación, en oposición a la dy también la oferta y la demanda: una doctrina que hemos llamado la del sueldo vital. A diferencia dy también la doctrina de la oferta y dy también la demanda, no incita a que los obreros limiten su número o incrementen los costes concertados con los empresarios, ni quy también restrinjan la producción. Asimismo evita los inconvenientes debidos a las fluctuaciones dy también los salarios, que hacen que las ganancias de los obreros no varíen en función dy también sus necesidades como ciudadanos o como productores, ni siquiera según la intensidad dy también su esfuerzo, sino únicamente en función dy también la situación temporal, y por lo que a ellos respecta, fortuita, en su rama.El sindicato como gerente del descontento laboral. Siguiendo a Wright Mills, "identifica el rol del sindicalismo en organizar el descontento difuso en los ambientes productivos, canalizando lo quy también está llamado a explotar".Los sindicatos gestionan algo más quy también el descontento, y van más allá de la gestión. Sin el sindicalismo, la impotencia del trabajador individual para prosperar su suerty también le lleva a la politización revolucionaria dy también su descontento.El sindicato como contrapoder. El punto de inicio está en la influencia de la acción sindical en los niveles de salarios y dy también inflación, aluden a la actuación durante los periodos dy también crisis, para eludir una excesiva bajada dy también salarios, la cual denomina contrapeso.6C. Concepto y característicasEl sindicato puede definirsesiete como asociación permanente de trabajadores para la defensa y promoción dy también sus intereses, particularmente de sus condiciones de vida y trabajo. Definición dy también la como resaltan una serie de elementos que identifican al mismo: Son asociaciones. Con un carácter negocial, que como asociación ly también corresponde.ocho Si es negocial, sólo puede hallarse vinculada la existencia del conjunto a la voluntad de sus componentes, y ésta vinculación originaria a la decisión de las partes es algo que puede predicarse no solo dy también la creación del grupo mismo, sino también de la perposesión a él del trabajador individual para quien, en ésty también sentido, no puede considerarsy también bajo ningún aspecto la organización como "necesaria".Su Constitución se fundamenta en la adhesión libre y voluntaria de los miembros quy también la integran, lo cual ly también da un dinamismo quy también no se encuentra en las corporaciones o asociaciones obligatorias.Asociación como unión dy también una pluralidad de trabajadores, entendiendo por trabajadores, aquellas personas físicas quy también prestan sus servicios por cuenta ajena a cambio dy también una remuneración.Asociación permanente, dando una idea dy también estabilidad, que ly también permity también una estructura personal y material aceptable.Los sindicatos, a su vez, son asociaciones para la defensa y promoción dy también los intereses profesionales, entendiendo por ellos, intereses relativos a las condiciones dy también trabajo y empleo (salarios, tiempo de trabajo, condiciones de acceso al empleo, etcétera). Tales fines sy también conprosiguen mediante una actividad sindical, como es la negociación colectiva dy también condiciones dy también trabajo.

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2. Algunas reflexiones sobre las funciones del sindicatoA. En el contenorate constitucionalEl fin propio dy también los sindicatos es, a tenor del precepto constitucional (artículo 7, CE), la defensa y promoción de los intereses económicos y sociales que les son propios; así asimismo lo señala el artículo ocho IES: "promoción y protección dy también los intereses económicos y sociales".En efecto, los sindicatos desempeñan,nueve "tanto por el reconocimiento expreso dy también la Constitución (artículos 7 y 29 CE), como por obra de los tratados internacionales suscritos por España en la materia (Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; artículo 8 ó artículo 5, parte II Carta Social Europea), una función genérica dy también representación y defensa de los intereses de los trabajadores que, como ya ha sostendesquiciado la doctrina de ésty también Tribunal, no descansa sólo en el vínculo de la afiliación, sino en la propia naturaleza sindical del grupo".La función dy también los sindicatos, pues, desde la perspectiva constitucional "no es solamente la de representar a sus miembros, por medio de los esquemas del apoderamiento y dy también la representación del derecho privado. Una vez que la Constitución y la ley las invisten con la función dy también proteger los intereses dy también los trabajadores, les legitiman para ejercer aquellos derechos que, aún perteneciendo en puridad a cada uno de ellos dy también los trabajadoresut singulus, sean de necesario ejercicio colectivo",diez y esto, en virtud dy también "una función dy también representación quy también el sindicato ostenta por sí mismo, sin quy también deba condicionar necesariamente su actividad a la relación dy también pretendloco apoderamiento insita en el acto de afiliación propiamente colectiva".11Sería posible, por ésta razón, reconocer, en principio, legitimado al sindicato para actuar en cualquier proceso en que estén en juego intereses colectivos dy también los trabajadores, no olvidando que la función constitucionalpsique atribuida a los sindicatos no alcanza a transformarlos en guardianes abstractos de la legalidad, cualesquiera quy también sean las circunstancias en quy también ésta pretenda hacersy también valer. Sin embargo, finalizar sin más, quy también el objetivo de los sindicatos es la defensa dy también intereses profesionales, supone una abstracción. El interés defendido por el sindicato debe quedar consecuentepsique definorate como aquel quy también afecte a los trabajadores, no sólo en su condición de partes de un contrato de trabajo, sino en su calidad dy también miembros de una clase social.doce La acción del sindicato, y lo mismo podría decirse dy también las asociaciones laborales, va más allá del campo dy también las relaciones laborales, para penetrar en el terreno dy también la actuación política en el momento en que se trate dy también otras quy también afecten a tales organizaciones.13Tales intereses, respecto dy también los trabajadores por cuenta ajena, están indisolublepsique unidos a las condiciones dy también trabajo, y como quiera, la historia ha decantando en el convenio colectivo, el medio habitual a través del cual la promoción y protección dy también aquéllas sy también efectúan por el sindicato, de ahí quy también se considery también esencial para la existencia dy también esta, tanto la presencia dy también un fin concreto como de un medio para conseguirlo.Las condiciones de trabajo, objeto de la actuación sindical, son aquellas con arreglo a las que los contratos dy también trabajo se celebran y cumplen; el contenorate del contrato de trabajo1cuatro es la finalidad básica y esencial del sindicato; el mantenimiento y la mejora de todo cuanto sy también ha expuesto como contendesquiciado del contrato dy también trabajo es, asimismo, la finalidad básica y esencial del sindicato, tales como los salarios, en todas sus formas, los tiempos dy también trabajo y descanso, la intensidad del trabajo mismo, las condiciones dy también seguridad en que se presta, las formas de solucionar conflictos, las manifestaciones múltiples del deber dy también protección, seguridad social incluida, la propia actuación dy también representación sindical, etcétera. Asimismo, podría añadirse como finalidades la construcción de viviendas, suministros dy también comestibles y otros bienes dy también consumo o uso, actividades culturales, recreativas, etcétera.Por otra parte, y paralelapsique a los intereses ligados a las relaciones dy también trabajo, tenemos los medios que el sindicato propugne para conseguir dichos fines: sindicato como órgano de negociación. Negociar con los empresarios salarios,15 y cualquier otras condiciones de trabajo. Dy también ésty también modo, aunque el derecho a la negociación colectiva esté reconocido en el artículo 37.1 CE, y no es por ello un derecho fundamental que, como tal, sea susceptible de protección a través del recurso de amparo, por deducirse de esa conducta una lesión directa del derecho a la libertad sindical. En tales casos, el obstaculizar o el desvirtuar la capacitad negociadora colectiva del sindicato, no sólo vulneraría los preceptos legales correspondientes y, por ende, el artículo 37.uno CE, sino también el derecho fundamental a la libertad sindical.sobre el ámbito del derecho dy también libertad sindical, la STC dy también 2ocho de enero de 1983 ha señalado:Como ha dicho éste Tribunal en su sentencia número 70/1982, dy también 2nueve dy también noviembre, en el recurso de amparo número 51/1982 (Boletín Oficial del Estado dy también 2nueve dy también diciembre), el derecho constitucional dy también libertad sindical comprendy también no solo el derecho de los individuos a fundar sindicatos y a afiliarse a los de su elección, sino más bien asimismo el derecho a quy también los sindicatos fundados -y aquellos a los quy también la afiliación se haya hecho- realicen las funciones que de ellos es dable esperar, de pacto con el carácter democrático del Estado y con las coordenadas quy también a ésta corporación hay quy también reconocer, a las quy también sy también puede sin dificultad denominar "contenido esencial" de tal derecho. Por ello, hay que entender que el derecho quy también reconoce el artículo 2ocho CE, es el derecho a que las organizaciones sindicales libremente creadas, desempeñen el papel y las funciones que a los sindicatos dy también trabajadores reconocy también el artículo siete CE, dy también manera quy también participen en la defensa y protección de los intereses de los trabajadores.Y en esa defensa y protección dy también los intereses de los trabajadores entra la negociación colectiva laboral, en el momento en que sobry también el presunto dy también una representatividad mínima, el acuerdo refundamenta el ámbito de una empresa.B. En la negociación dy también salarios: perspectiva macroeconómicaTenemos el punto de partida ya: la función original de los sindicatos en el mundo laboral consistía en progresar los salarios y las condiciones dy también trabajo a través de la acción concertada dy también los trabajadores. Y presuponemos que fuy también la escasa fuerza negociadora del trabajador aislado, en su relación con el empleador, lo quy también puso de manifiesto su necesidad de asociarse, y llevó a instituir su protección jurídica bajo la forma de derechos sindicales. Las transacciones obrero-patronales se sistematizaron en los procedimientos dy también negociación que conocemos con el nombre dy también negociación colectiva.En las economías desarrolladas, dondy también sy también da lo quy también sy también ha llamado sindicatos dy también empresa,1seis se potencia un esfuerzo conjunto dy también los interlocutores sociales con el fin dy también conciliar la flexibilidad en la gestión y la protección de los trabajadores, en temporadas de ajusty también dy también la producción a las cambiya antes circunstancias externas. Las empresas facilitan el ajuste industrial a los cambios estructurales, sin merma de las plantillas. Pero, y en España, ¿cuál es el rol desempeñado por sindicatos y uniones dy también trabajadores en la determinación dy también los salarios nominales y los niveles dy también empleo, finalpsique contratados por las empresas?En la dinámica económica, o macroeconómica en definitiva, se observa quy también las fluctuaciones de los salarios reales son menos intensas quy también las fluctuaciones en los niveles dy también empleo, derivado del hecho dy también quy también las empresas, ante los llamados shocks de productividad, efectúan los ajustes cíclicos sobry también sus plantillas de trabajadores, en vez de ajustar los salarios nominales a las alteraciones cíclicas. Es decir, por qué razón una vez que la coyuntura económica es notoriamente más apurada, las empresas, en vez de negociar un sueldo nominal más bajo, para de este modo contener el desarrollo dy también los gastos salariales y mantener incesantes la rentabilidad de la empresa, proceden a efectuar despidos dy también sus operarios. Los salarios reales se mantienen continuapsique crecientes, incluso en temporadas dy también crisis industrial, pesy también a los descensos quy también en las mismas sy también generan en las tasas dy también productividad. La teoría económica positiva, con base en ello, predicy también que una compañía demandará factores productivos, hasta el punto dy también igualar el producto marginal del mismo a su precio. En los mercados de capital, la compañía lucrativa conva a tratar factor productivo capital, hasta el punto de igualar la eficiencia dexactamente el mismo al tipo dy también interés.Con relación a los mercados dy también trabajo, parecido análisis puede ser efectuado; en ésta ocasión, la compañía contratará mano dy también obra hasta el punto de hacer igual su producto marginal (el cual, es igual a la al gusto de producto generada, por acrecentar el nivel dy también empleo de factor trabajo en una unidad adicional), al salario.El análisis jurídico sy también muestra limitado a la hora de ofrecer una explicación sobry también estas fluctuaciones cíclicas. Generalmente se recurry también a aducir razones dy también tipo legal o institucional, para explicar por qué razón la variabilidad del salario es menor quy también la del empleo: simplemente porque estaría prohibloco establecer un salario, para una categoría de trabajador concreta, inferior al sueldo que se le abonó en el periodo inmediatamente anterior.Cerrar la cuestión aquí, sería conducir a engaño la explicación por dos motivos:En primer lugar, pues las leyes, son precisapsique eso, leyes, cuyo cumplimiento está condicionado a quy también exactamente la misma lleve aparejado bien un aparato de coerción, o bien, un sistema de incentivos; independientepsique dy también quy también se haya llegado a ella mediante un consenso social.17En segundo lugar, porque razones como la precedente se limitan a explicar los fenómenos (en este caso socioeconómicos), en términos nominales, no reales. Si bien el sueldo nominal no puedy también ser reducido, un aumento del mismo, afirmemos en un tres por ciento, puedy también conllevar a una reducción del salario real, toda vez que la tasa de inflación supery también ese porcentaje. Máxime cuando en la negociación colectiva del salario, sy también trabaja con tasa dy también inflación prevista, cuya expectativa puede ser o no cumplida a final de cada periodo económico para el que ese sueldo nominal haya sorate negociado.Desde el ejemplo de Japón, y contempladas con una perspectiva más amplia, esas funciones de los sindicatos constituyen un subsistema importante, en el sistema dy también economía de mercado dy también carácter democrático. Los sindicatos sy también comprometen a combatir por la equidad y la igualdad, en favor dy también las capas sociales más enclenques y también indefensas, frenty también al libre juego de las fuerzas del mercado. Asimismo, trabajan en unión con los demás interlocutores sociales, para acrecentar la productividad y compaginar lo microeconómico y lo macroeconómico, contribuyendo de esy también modo al desarrollo y la estabilidad globales. En la mayor parte de los países industrializados, los sindicatos componen de esta forma un subsistema de la "economía de mercado democrática", aunque el peso y el contenido dy también sus funciones cambian dy también un país a otro.En ciertos países europeos y en Australia, dondy también rigy también el tipo de relaciones laborales neocorporativista, los sindicatos constituyen un factor esencial dy también la economía de mercado democrática y centralizada.En los Estados Unidos, dondy también hay una tradición fuerty también dy también libre mercado y democracia directa, las funciones de los sindicatos como complemento del sistema económico y político están mucho más fragmentadas.Los sindicatos constituyen actualmente un atributo importante de toda sociedad libre y democrática, no sy también conciby también quy también otras instituciones consigan aceptar las funciones de los sindicatos pero ello no es obstáculo a fin de que en muchas sociedades industrializadas, los sindicatos, tengan que batallar por preservar a sus afiliados y ganar nuevos seguidores. A. Sindicato, empresa y sueldo negociadoTres justificaciones han sloco aducidas por la teoría económica para explicar las fluctuaciones cíclicas de salarios y empleo:En primer lugar, teorías y argumentos basados en las peculiaridades intrínsecas de los contratos laborales practicados entre la compañía y los trabajadores, y en singular sobry también la incidencia dy también la seguridad y la estabilidad de un empleo sobre la productividad del trabajo. En esty también sentido, cabría preguntarse, por qué razón los funcionarios públicos muestran unas tasas mucho más bajas de productividad quy también la dy también los asalariados privados.En segundo lugar, explicaciones basadas en la presencia dy también sindicatos en el momento de negociar el salario nominal;Y finalmente, la llamada justificación de los salarios de eficiencia.a continuación expondremos, un modelo analítico matemático que explicará la dinámica en la negociación del salario. Hemos considerado como inevitable el empleo dy también formulaciones matemáticas, en tanto que sistematizan muy razonablepsique el fondo dy también las ideas a exponer.Definamos una negociación colectiva del salario, en la quy también un sindicato tiene un orden de indiferencias y preferencias en torno a dos elementos negociables: un salario W, una al gusto de empleo L. El sindicato es la única parte que negocia frente a la empresa, de forma que trabajadores no afiliados al mismo, no tienen posibilidad de manifestar sus demandas salariales particulares. Incluso admitimos la posibilidad de que ciertos miembros del sindicato estén en situación de desempleo. Denominamos M al número de miembros que posey también el sindicato, y L el número de trabajadores contratados por la empresa para un periodo dy también tiempo concreto. Recurrimos a la siguiente función de utilidad, quy también muestra la función objetivo con la que trabaja el sindicato:L LU= -- U (w) + (1- --) U (O), su L M (1)M MU= U (w), si L MEsto es, el sindicato puede tener dos motivos en la negociación: o bien puja por un incremento en la banda salarial, o bien puja por unas mejores condiciones en la al gusto dy también empleo (mayor estabilidad en el empleo, o un mayor número dy también trabajadores contratados). U (W) expresaría la utilidad derivada del salario (o desutilidad marginal del trabajo para el trabajador), y U (O) es la desutilidad, o utilidad negativa, derivada dy también no trabajar. Nótesy también que la relación L/M impony también una ponderación de objetivos sobry también la primera parte de la ecuación (1), derivado del hecho dy también que puedy también ser una indicación dy también la probabilidad dy también trabajar para el trabajador. Esta interpretación en términos probabilísticos, explicaría cómo, desdy también aproximadamente el primer trimestry también del año 1992, las dos grandes centrales sindicales dy también España, Unión General dy también Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CCOO), pasaron a preferir y a deenviar una mayor estabilidad y seguridad en los puestos dy también trabajo, en lugar de pujar por unos mayores incrementos salariales. A su vez, haciendo uso de otro ejemplo concreto, recordemos la famosa huelga general dy también diciembre dy también 1988, año para el que la economía española presentaba las mayores tasas de desarrollo dy también su PIB a costos de mercado, y los mayores índices tanto dy también creación como dy también distribución de riqueza del entorno de la Europa Occidental, y en la que las demandas sindicales fueron centradas fundamentalpsique sobre el crecimiento real de los salarios.18Por su parte, la empresa, supuestamente racional y consistente, siguiendo una lógica lucrativa, intentará optimizar la próxima función dy también beneficios:" = F(L) - wL (2)en dondy también la función F(L) es una función de producción que muestra la tecnología con la que la empresa incorpora el factor trabajo a su proceso productivo. Esta empresa está aparentemente operando en un mercado competitivo, sin que por esta razón perdamos generalidad en nuestro razonamiento, puesto que parecido análisis puedy también ser entendido a la teoría dy también mercados monopolísticos. Dy también este modo, y toda vez que el precio en un mercado competitivo es un factor exógeno a la empresa, en el sentido de que ésta es precio-aceptante, o bien que el precio viene predeterminado para la empresa, y, conocloco éste, la compañía decidy también si entra o no a competir, podemos establecer (dy también nuevo, sin pérdida de generalidad), la normalización de quy también ésty también es igual a 1 por simplicidad. De esta forma pues, la precedente ecuación sy también convierty también en expresión de los beneficios empresariales.A partir dy también estas dos expresiones (1) y (2), mostraremos de qué forma la explicación, de por qué los ajustes, anty también los shocks dy también productividad, son realizados sobre cantidades en lugar de sobry también los salarios.El razonamiento subyacy también en el contenorate dy también la negociación colectiva: los sindicatos y las empresas acuerdan un sueldo w, y con base al mismo, la compañía decidy también unilateralmente, cuál es la al gusto óptima de factor trabajo a contratar. Esto es así, ya que el sindicato, que ostenta una determinada fuerza negociadora, solo se preocupa (por medio de su utilidad expresada en (1)), por sus afiliados, y en singular por aquellos trabajadores quy también ya están contratados por la empresa. B. La interpretación dy también los salarios dy también eficienciaLa segunda dy también las teorías quy también ahora expondremos, parten de la idea dy también que una reducción del salario nominal puede acarrear un aumento dy también los costes, en vez de una reducción de los mismos.diecinueve Efectivamente, el trabajo es un factor productivo muy heterogéneo, en el sentido dy también quy también muestra unas destrezas y habilidades muy distintas. En este sentido, y toda vez que el sueldo sea un elemento quy también incida en la motivación del operario, incidirá directamente sobry también su esfuerzo, y, consiguientemente, sobre la productividad del trabajo. De tal modo que condicionará la propia tecnología con la que sy también enfrenta la empresa.Partamos de un ejemplo simple: supongamos que incrementando el sueldo en, digamos, un cinco por ciento logramos aumentar la productividad del trabajo (vía esmero y motivación), en, digamos, un 7 por ciento. De esta forma, un aumento del sueldo está produciendo una reducción de los precios en, al menos, un dos por ciento que muestra precisamente un margen razonably también en el que el salario puedy también ir aumentándose por parte de la propia empresa, hasta conseguir que el mismo incremento relativo porcentual sy también igualy también al desarrollo relativo porcentual del esmero del operario. En sentido inverso, es decir, reduciendo el salario, nos daría ya una explicación más directa dy también por qué las empresas, ante los ya renombrados shocks dy también productividad, prefieren hacer ajustes sobry también las cantidades contratadas dy también factor trabajo, en vez de proceder a ineficientes reducciones del salario.20Al menos, no nos caby también duda, en aquellas sociedades que afrontan una competencia mundial día a día más intensa, y otros problemas estructurales agudos, habrá quy también someter los sistemas existentes a un proceso continuado dy también reformas, para el cual las funciones de adaptación de los sindicatos serán indispensables. El fenómeno de la decadencia del sindicalismo, en las economías desarrolladas, tal vez hapuesto que reexaminarlo desdy también esta perspectiva. Ello implica preguntarse, qué función correspondy también a los sindicatos en la sociedad contemporánea, y qué sy también puede hacer por su porvenir.

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III. BIBLIOGRAFÍAALONSO OLEA, Manuel y Ma. Emilia CASAS BAAMONDE, Derecho del trabajo, 12a. Ed., Madrid, Universidad Complutense, 1991.ALZAGA VILLAAMIL, O., La Constitución Española de 1978. Comentario sistemático, 1978.BLANCHARD, O. J. Y S. FISCHER, Lectures on Macroeconomics, The MIT Press, 1989.CAMPA, R., "El sindicalismo en una sociedad en transformación", gaceta de Derecho Político, núm. 213, mayo-agosto, 1977.CAPILLA BOLAÑOS, J. A., Curso elemental de derecho del trabajo, La casa del abogado, Librería jurídica, 1989.DURÁN LÓPEZ, F., "El papel del sindicato en el nuevo sistema constitucional", gaceta dy también Política Social, núm. 121, 1979.FERNÁNDEZ LÓPEZ, Ma. Fernanda, El sindicato: naturaleza jurídica y estructura, Civitas, 1982.GARCÍA FERNÁNDEZ, M., Manual dy también derecho del trabajo, Barcelona, Ariel 1990.GARRloco FALLA, F. Et al., Comentarios a la Constitución española dy también 1978, Madrid, Civitas, 1980 (y 2a. Ed. 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Y B., Historia del sindicalismo. 1666-1920, Madrid, Ministerio, Trabajo y Seguridad Social, 1990.----, Industrial Democracy, Nueva York, Senty Press, mil novecientos sesenta y cinco (la primera edición inglesa data de 1897).Nuria GONZÁLEZ MARTÍNNotas:uno Para la elaboración del presenty también trabajo, my también fuy también de extrema utilidad los comentarios y propuestas formuladas por Jesús Rodríguez López, profesor de la capacitad de Ciencias Empresariales y Jurídicas dy también la Universidad de Huelva, al como agradezco su apoyo y amistad.dos La evolución dy también los sindicatos o del sindicalismo es profunda, no bastaría solo unas páginas para procurar sintetizar (sin llegar a conseguirlo) todo lo que supony también el día de hoy en día el (los) sindicato (s). Para una visión de la evolución dy también los sindicatos, nos remitimos a Palomeque López, M. C., Derecho sindical español, 3a. Ed., Madrid, Tecnos, 1989, pp. 32 y ss.; en dondy también sy también expone con gran claridad las diversos fases y etapas sindicales. También, asimismo, Sastry también Ibarreche, R., Derecho sindical y transición política, Madrid, Tecnos, 1987, pp. 49 y ss., entre otras muchas.tres Ojeda Avilés, Antonio, Derecho sindical, 3a. Ed., Madrid, Tecnos, 1991, pp. 28 y ss. 4 Webb, S. Y B., Industrial Democracy, New York, Senty Press, 1965, pp. 56dos y ss. Cinco Obsérvese la conexión quy también pretendemos hacer en el epígrafy también próximo, al quy también titularemos "ciertas reflexiones sobry también la función del sindicato. En la negociación de salarios (perspectiva macroeconómica)".6 Cfr. Con los salarios dy también eficiencia en Solow, Robert, "Another Possibly también Source of Wage Stickiness", Journal of Macroeconomics, vol. 1, 1979, pp. 79-82, y Leontief, W. "The Pury también Theory of the Guaranteed Annual Wagy también Contract", Journal of Political Economy, 1946, pp. 76-79.7 Webb, S. Y B., Historia del sindicalismo. 1666-1920, Madrid, Ministerio, Trabajo y Seguridad Social, 1990, pp. 21 y ss.8 Fernández López, Ma. Fernanda, El sindicato. Naturaleza jurídica y estructura, Madrid, Civitas, 1982, pp. 17 y ss.9 SSTC, 208/9tres de 28 dy también junio; 210/94 dy también 1uno dy también julio. STSJ, Andalucía dy también 1siete de junio dy también mil novecientos noventa y uno (artículo 3778).10 STC, 70/1982 f.jco. 3o.1uno SSTC, 37/1983 y 217/1991, entry también otras.doce Cfr. Palomequy también López, M. C., "El sindicato como sujeto político" en Estudio de Derecho del Trabajo (en memoria del prof. G. Bayón Chacón), Madrid, Tecnos, 1980, pp. 557-558. En el quy también sostiene quy también "el sindicato es, antes quy también económica, una corporación política, avalado por un doble orden dy también consideraciones. Los comportamientos dy también los sindicatos en la industria no son solo función, por lo pronto, de los intereses parciales de vendedores de fuerza dy también trabajo, sino más bien también, muy particularmente, dy también la orientación política de la organización, del comportamiento del movimiento obrero en su conjunto y dy también otros factores de carácter ideológico <...> sólo es concebible, pues, el sindicato como agenty también negociador, cuando, precisamente, no sea solo un agente negociador".1tres Durán López, F., "El papel del sindicato en el nuevo sistema constitucional", revista dy también Política Social, núm. 121, 1979, pp. 16tres y ss.14 En el marco del régimen de condiciones dy también trabajo STC 208/9tres dy también 2ocho dy también junio dy también 1993... Se tratan de medidas quy también se proponen establecer incentivos en favor de los trabajadores para mejora dy también la calidad del servicio público, quy también presta la entidad empleadora, y que tales incentivos pueden contribuir a ese propósito ni siquiera se cuestiona... Sy también corresponde con el propósito específico de mejora de la productividad quy también persigue esta gratificación de claro carácter temporal, y para responder a una demanda social de una mayor eficiencia del servicio público gestionado por la empresa.1cinco necesaria conexión con el epígrafe inmediatamente posterior.16 Sugeno, K., "Los sindicatos como instituciones sociales en la economía de mercado democrática", gaceta Internacional del Trabajo, vol. 113, núm. 4, 1994.1siete Por tanto, según esty también motivo aducido, un planteamiento estrictapsique formal y jurídico conllevaría a una concepción errónea de la naturaleza humana (el comportamiento social no cambia por publicar en el Boletín Oficial del Estado un Decreto, obligándonos a ser "justos y caritativos").18 Siguiendo en todo instante a Blanchard, O. J. Y S. Fischer, Lectures on Macroeconomics, Thy también Mit Press, 1989, pp. 242 y ss. También véase Leontief, W., "The Pure Theory of thy también Guaranteed Annual Wagy también Contract", Journal of Political Economy, vol. 54, 1946, pp. 76-79.19 Solow, R. "Another Possible Source of Wagy también Sticknedd", Journal of Macroeconomics, vol. 1, 1979, pp. 79-82.veinte Compáresy también con la propuesta efectuada por la empresa Iberia a sus trabajadores en 1995, cerca de una reducción dy también su salario, para sostener empleada a buena una parte de la plantilla, y de cómo esta propuesta no satisfizo al sindicato de pilotos.