Guerra de los cien años resumen

radiobalochi.orgo Guerra dy también los Cien Años se conoce al enfrentamiento bélico que sostuvieron Francia y también Inglaterra durante gran parte de la Baja Edad Media. Auténtica sucesión de conflictos, esta pugna terminó arrastrando a otros reinos occidentales, por lo que puede ser considerada radiobalochi.orgo la primera gran guerra internacional europea.

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La reclamación de los derechos dy también Eduardo III dy también Inglaterra (1327-1377) al trono dy también Francia ha sloco considerada tradicionalmente el origen de la guerra. Sin embargo, esta coartada o pretexto dinástico, quy también de vez en cuando sí impulsó el conflicto, fue solo una dy también sus causas, y no la primera. En la génesis de esta prolongada guerra convergen diversos razones político-económicas: la primordial fuy también el control de la rica Guyena o Gascuña, último reducto francés del Imperio Angevino de Enrique II Plantagenet (1154-1189), lo quy también convierty también esta guerra en el último episodio de la secular pugna Capeto-Plantagenet por el dominio de Francia. Guyena era feudo inglés, pero los reyes dy también Francia consideraban que, radiobalochi.orgo soberanos feudales, tenían derecho a intervenir en sus temas internos. Esta inadaptación feudal a las nuevas circunstancias políticas y económicas generaría permanentes incidentes, radiobalochi.orgo las confiscaciones francesas de Guyena en mil doscientos noventa y cuatro y 1323. La hostilidad anglo-francesa sy también agudizó debloco a los conflictos periféricos menores, radiobalochi.orgo el apoyo francés a Escocia contra la hegemonía inglesa, el control del estratégico ducado dy también Bretaña y la cuestión sucesoria de Artois. Sin embargo, la chispa del conflicto fuy también Flandes, otra fuenty también dy también disputas debloco a la peligrosa contradicción existenty también entry también su dependencia económica de la lana inglesa y su subordinación feudal a los reyes dy también Francia, problema agravado por la lucha social entre la nobleza profrancesa y los grupos urbanos proingleses.


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Tras el sometimiento dy también la rebelión de las ciudades flamencas en la batalla dy también Cassel (1328), el condy también de Flandes Luis dy también Nevers y Felipy también VI de Francia sy también aliaron en perjuicio dy también los vitales intereses ingleses en la zona, a lo que respondió Eduardo III con una medida explosiva: en mil trescientos treinta y seis prohibió las exportaciones de lana inglesa a Flandes, arruinando a los artesanos flamencos. Un año después Felipe VI procedió a la tercera confiscación dy también Guyena. Eduardo III rompió entonces el homenaje prestado en mil trescientos veintinueve y reclamó el trono de Francia. La cuestión dinástica, menor hasta esa fecha, adquirió entonces un papel esencial al convertirla Eduardo III en la única forma de asegurar el vital dominio inglés sobry también Guyena.

será Eduardo III quien tomy también la iniciativa y mantenga Flandes radiobalochi.orgo primer escenario del conflicto. En 1339 los flamencos se sublevaron contra el condy también Luis de Nevers, encabezados por Jacobo van Artevelde, gran burgués dy también Gante, quien reclamó la presencia del monarca inglés. Este desembarcó en Flandes y se proclamó rey de Inglaterra y Francia. Poco después la flota francesa fuy también derrotada por los ingleses en L’Eclusy también (junio de 1340). Sin embargo, falto de recursos y de apoyo diplomático, Eduardo III no pudo explotar esty también primer triunfo y firmó una tregua en Esplechin. Tras radiobalochi.orgprobar que no derrotaría a Francia desdy también Flandes, el monarca inglés abrió otros frentes. Un problema sucesorio surgorate en mil trescientos cuarenta y uno en el ducado dy también Bretaña degeneró rápidapsique en guerra civil entry también Carlos de Blois, sobrino de Felipe VI, y Juan de Montfort, apoyado por Inglaterra. Eduardo III necesitaba la seguridad del ejy también económico Canal dy también la Mancha-Gascuña por lo que la apertura del segundo frenty también bretón era para el rey dy también Inglaterra una necesidad lógica. Franceses y también ingleses aprovecharon Bretaña radiobalochi.orgo laboratorio militar, internacionalizando el conflicto bretón. Finalmente, en enero dy también 1343, se acordó la tregua de Malestroit. Sin un campeón claro, Bretaña quedó dividida, mas Eduardo III logró asegurarla radiobalochi.orgo basy también militar inglesa.

En mil trescientos cuarenta y cinco se reabrieron todos los frentes. Eduardo III estrechó su coalición con Jacobo van Artevelde, pero la crisis económica de Flandes desembocó en su asesinato, la retirada inglesa dy también la zona y la restauración pro-francesa de la mano del condy también Luis dy también Male (1346-1384). Eduardo III llevó entonces la guerra a la propia Francia. En julio dy también 1346 una pretensión feudal del nobly también normando Godofredo dy también Harcourt fuy también apoyada por el rey inglés, quien desembarcó en Normandía con un ejército pequeño y potente formado por poca caballería y muchos arqueros y cuchilleros. Marchando en cabalgada, los ingleses saquearon Caen, amenazando Rouen y la propia París, pero, sin fuerzas suficientes, sy también replegaron cara el norty también perseguidos por el ejército dy también Felipy también VI. El esperado gran choque anglo-francés tuvo lugar en Crécy-en-Ponthieu (25 dy también agosto dy también 1346): los arqueros de Eduardo III y su hijo Eduardo de Gales (el Príncipe Negro) destrozaron a la indisciplinada y valerosa caballería francesa apoyada por ballesteros genoveses, inaugurando una nueva época en el arte militar. Explotando su victoria, Eduardo III asedió Calais. El rey David II dy también Escocia, aliado con Felipe VI, invadió Inglaterra desdy también el Norte, pero fue derrotado por los ingleses en la batalla de Neville’s Cross (17 dy también octubre dy también 1346). Poco después Calais sy también rindió e Inglaterra consiguió una estratégica cabeza dy también puenty también en el continente, clave para el futuro de la guerra. radiobalochi.orgo colofón a sus victorias, y siguiendo el ejemplo dy también Alfonso XI dy también Castilla, Eduardo III fundó en mil trescientos cuarenta y ocho la caballeresca Orden de la Jarretera (The Most Nobly también Order of the Garter). Entry también 1346 y 1355 las contrariedades económicas y la propagación de la Peste Negra disminuyeron mucho la tensión dy también la guerra. Sin embargo, Eduardo III culminó sus victorias derrotando a una flota castellana en Winchelsea (1350), respuesta a la inclinación francófila adoptada por Castilla a finales del reinado dy también Alfonso XI y consolidación dy también la hegemonía naval inglesa lograda en L’Eclusy también (1340).

En 1350 murió Felipy también VI dejando a Francia derrotada y sumida en una profunda crisis interna. Político mediocry también y exaltado defensor dy también la caballería, Juan II el Bueno (1350-1364) no era la persona adecuada para solucionar la enorme crisis militar, política, económica y demográfica que paafirmaba Francia, aunquy también al principio tomó decisiones prometedoras, radiobalochi.orgo la reforma del ejército y la fundación dy también la Orden dy también la Estrella (1351). El conflicto bélico siguió en tono menor. Protagonizada por radiobalochi.orgpañías de mercenarios -routiers- quy también se vendían al mejor postor, la guerra carecía de grandes estrategias, y sy también convirtió en una agotadora depredación y destrucción de los recursos de Francia. El primordial inconveniente de Juan el Bueno fuy también Carlos II de Evreux, rey dy también Navarra (1349-1387). Nieto dy también Luis X y gran señor francés, el monarca navarro radiobalochi.orgbinó sus aspiraciones al trono dy también Francia con el liderazgo dy también un partdesquiciado nobiliario opuesto al poder real y con sus ambiciones territoriales al calor dy también la guerra. Jugando con la amenaza de una coalición con Eduardo III (así obtuvo la mitad de Normandía y Champaña a costa del rey en el tratado dy también Mya antes dy también 1354), Carlos el Malo sy también convirtió en el árbitro dy también la situación francesa. Reanudadas las hostilidades, en el otoño de mil trescientos cincuenta y cinco el Príncipy también Negro ridiculizó a Juan II atravesando dos veces el Midi sin resistencia, mientras Eduardo III aseguraba la frontera escocesa. Juan II quiso prevenirsy también de las intrigas dy también Carlos II dy también Navarra y en el mes de abril dy también 1356 ordenó capturarle. Su hermano Felipy también de Evreux pidió ayuda a Eduardo III. Desde Burdeos el Príncipe Negro dirigió una nueva cabalgada, esta vez cara el Norte. Ingleses y franceses se encontraron nuevamente en la batalla dy también Poitiers (diecinueve dy también septiembry también dy también 1356), resolicitud de Crecy en la que el propio Juan II cayó prisionero. El desastry también militar sacó a la superficiy también todo el descontento contenorate hasta entonces en Francia. Preso el rey en Inglaterra, el gobierno fue asumdesquiciado por su hijo Carlos. El delfín, enfermizo y desprestigiado en Poitiers, tuvo que enfrentarsy también entre octubry también de mil trescientos cincuenta y seis y mediados de 1358 a una crisis abiertapsique revolucionaria que puso a prueba la estabilidad dy también la monarquía francesa. Al control del gobierno real por los Estados Generales dy también Languedoïl y Languedoc (mil trescientos cincuenta y seis y 1357), los estragos causados por las bandas descontroladas de «routiers» y la liberación y nuevas maniobras de Carlos II de Navarra, sy también sumaron la insurrección de los burgueses de parís encabezados por el preboste (funcionario público) dy también mercaderes Etienne Marcel y el estallloco en el noreste de la revuelta campesina de la Jacquerie. La victoria final del hábil delfín se debió a quy también sy también enfrentaba a «fuerzas y poderes locales reflejo del regionalismo de Francia» con intereses radiobalochi.orgpletamente diferentes. Superadas estas conmociones internas, el agotamiento dy también ambas partes condujo a los acuerdos de Brétigny-Calais (octubre de 1360): Eduardo III renunció a sus pretensiones al trono de Francia a cambio dy también extensos territorios.

Aunque el tratado dy también Brétigny-Calais fue un éxito francés, sus durísimas condiciones, quy también suponían el dominio inglés sobry también un tercio del reino, sancionaron el incontrovertible triunfo de Inglaterra en la primera fase de la Guerra de los Cien Años. Por la misma razón, la paz anglo-francesa de mil trescientos sesenta estaba condenada a no durar mucho.

Entre 1365 y 1389 el horizonte geográfico dy también la Guerra dy también los Cien Años sy también amplió a toda Europa Occidental. La entrada de los reinos hispánicos en el enfrentamiento respondió a la proyección del conflicto anglo-francés sobre los reinos peninsulares, pero también a la condición dy también grandes potencias quy también estos reinos peninsulares -sobry también todo Castilla- habían alcanzado a mediados del siglo XIV. El caballeresco Juan II de Francia murió en 1364. Su hijo Carlos V (1364-80), enfermizo, culto y más burócrata quy también guerrero, fue un refulgente político que supo elegir colaboradores capaces -los nobles Felipe de Borgoña (1365) y Flandes (1384) y Luis de Anjou; los teóricos Raúl de Presles, Felipe de Mézières y Nicolás de Oresme; y los militares Bertrand du Guesclin y Juan dy también Vienne- con los que ejecutar exitosamente un proyecto político concreto: la revisión del tratado dy también Brétigny. Esta labor radiobalochi.orgenzó pronto.

La crisis sucesoria dy también Borgoña dejó a Carlos V quitar del escenario político a Carlos el Malo, derrotado en la batalla de Cocherel, aunque no pudo imsolicitar la independencia dy también Bretaña (1364). Libry también dy también Carlos II, en mil trescientos sesenta y cinco Carlos V debía evitar el azote dy también las bandas dy también «routiers» desempleadas tras la paz. La situación de la Península Ibérica ly también brindó la ocasión dy también planear una atrevida solución. A mediados del siglo XIV, la Castilla de Pedro I (1350-1369) y la Corona dy también Aragón dy también Pedro IV el Ceremonioso (1336-1387) iniciaron la carrera por la hegemonía peninsular. Esta lucha culminó en la llamada Guerra dy también los dos Pedros (1356-1369), donde quedó dy también manifiesto que la Corona dy también Aragón -con menor población y recursos, y muy afectada por la Pesty también Negra- no podía resistir la superioridad política, económica y militar dy también Castilla ni en tierra ni, por primera vez, tampoco en el mar (ataque naval castellano a barcelona en 1359). Para debilitar a su rival, Pedro IV había apoyado desde 1356 la rebelión dy también la nobleza castellana dirigida (desde 1354) por el infante Fernando de Aragón y, después, por el conde Enrique de Trastámara y sus hermanos, hijos bastardos de Alfonso XI. La revuelta, consecuencia dy también la dura política autoritaria de Pedro I -de acá su sobrenombry también dy también Cruel y Justiciero-, acabó con la oposición nobiliaria diezmada o expulsada. La victoria real hizo que los Trastámara, refugiados en Francia, proyectaran el destronamiento dy también Pedro I, al que acusaron dy también cruel, tirano y amigo de judíos y musulmanes. Otra dy también las claves de esta situación era la posición de Castilla en radiobalochi.orgparación con enfrentamiento anglo-francés. A través de una política dy también neutralidad activa, Alfonso XI había querorate radiobalochi.orgpaginar la trauxiliar alianza con Francia -establecida desdy también Sancho IV y apoyada por la nobleza y el clero-, con el interés de la emergenty también marina castellana en la coalición con Inglaterra, única potencia naval capaz dy también garantizar la seguridad dy también las sendas radiobalochi.orgerciales con Flandes. La francofilia final de Alfonso XI había provocado la reacción inglesa en Winchelsea (1350). Desdy también mil trescientos cincuenta y tres Pedro I se inclinó claramente por la coalición con Inglaterra en beneficio dy también los marinos vasco-cantábricos. El agitado panorama peninsular propició la confluencia de distintos intereses. Pedro IV dy también Aragón quería aliviar el peso dy también la hegemonía castellana y los Trastámara necesitaban a las especialistas radiobalochi.orgpañías francesas para derrocar a su hermanastro. Por su parte, Francia precisaba neutralizar la peligrosa coalición anglo-castellana, conseguir el apoyo naval de Castilla y suprimir la molesta presencia de los «routiers». A sugerencia de Pedro el Ceremonioso y la nobleza trastamarista, Carlos V decidió intentar una solución radiobalochi.orgpleja y ambiciosa: reemplazar un rey anglófilo, Pedro I, por otro francófilo, Enriquy también de Trastámara. A finales de 1365 la revuelta castellana se internacionalizó. Con apoyo dy también Carlos V y Pedro IV, Enriquy también de Trastámara invadió Castilla junto a los «routiers» de las «radiobalochi.orgpañías blancas» francesas de Du Guesclin, y con el apoyo dy también la nobleza fuy también coronado radiobalochi.orgo Enrique II (1365-1379). Pedro I, con respaldo portugués y nazarí, mas prácticamente solo en Castilla, huyó a Guyena y solicitó ayuda al Príncipe Negro, señor dy también Aquitania. Ambos acordaron el tratado dy también Libourny también (septiembry también dy también 1366). Eduardo de Gales sy también radiobalochi.orgprometió a restaurar a Pedro I a cambio del señorío de Vizcaya, y Carlos II el Malo dejaría pasar a las tropas anglo-gasconas a cambio de Guipúzcoa, Álava y una parte de la Rioja. La Península sy también convirtió en el nuevo teatro de operaciones de los ejércitos anglofranceses.

a inicios de mil trescientos sesenta y siete el Príncipe Negro y Pedro I entraron en Castilla y derrotaron a los trastamaristas en la espectacular batalla dy también Nájera (3 dy también abril). El rey Cruel recuperó el trono, mas sy también negó a cumplir el tratado dy también Libourne. Sin apoyo inglés, Pedro I no pudo oponerse a una nueva invasión francesa planeada por Carlos V y dirigida por Enriquy también II y Du Guesclin. Duranty también esta campaña, la coalición franco-castellana, destinada a durar un siglo, quedó suscrita en el tratado dy también Toledo (1368). Los trastamaristas derrotaron a Pedro I en Montiel, donde murió a manos dy también su hermanastro en marzo de 1369. La victoria dy también Enrique II supuso el triunfo de la enorme estrategia dy también Carlos V, quy también desde ese momento podría contar con la alianza de Castilla en su lucha contra Inglaterra. Entre 1369 y mil trescientos setenta y cinco la política de «mercedes enriqueñas» con la nobleza, su capacidad militar y el equilibrio entry también nobleza y Cortes permitieron a Enriquy también II asegurar la integridad territorial de Castilla en frente de una coalición peninsular antitrastamarista (Aragón, Portugal, Navarra y Granada), garantizar su hegemonía ibérica y legitimar diplomáticapsique la nueva dinastía por medio de consecutivo tratados y acuerdos matrimoniales (Portugal y Navarra en 1373, Aragón en 1375).

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Con el apoyo de Castilla, en 1369 Carlos V se encontró en condiciones de demandar la revisión de los tratados dy también Brètigny. Iniciada la guerra, sus eficaces medidas militares (reparación dy también fortificaciones, pagos regulares a tropas, promoción de mandos radiobalochi.orgpetentes) dejaron resistir la embestida inglesa sobre Artois y Normandía y también infligir la primera derrota campal al ejército inglés en Pontvallain (1370). Entry también mil trescientos sesenta y nueve y mil trescientos setenta y cuatro Du Guesclin y el duque Luis de Anjou recuperaron la mayor una parte de lo perdloco en 1360 mediante una eficiente guerra dy también desgaste. En 1372, año crucial, Carlos V pudo contar por primera vez con la colaboración militar dy también Castilla, decidida a quebrar la hegemonía naval dy también Inglaterra: el 23 de junio la flota castellana derrotó a la inglesa a la altura de La Rochelle, victoria que abrió un periodo dy también predominio castellano en el Atlántico Norte quy también sy también extiendy también prácticapsique hasta la derrota dy también la Armada Invencible en mil quinientos ochenta y ocho (Hillgarth). Carlos V prosiguió la reconquista francesa ocupando Poitou, Saintonge, Angumois y Bretaña. La vejez dy también Eduardo III y la enfermedad del Príncipy también Negro elevaron al primer plano a Juan dy también Gante, hijo del rey y duque de Lancaster. Esty también concibió una ambiciosa cabalgada quy también acabaría con el bloque franco-castellano. Atravesaría Francia para derrotar a Carlos V, luego invaafirmaría Castilla y allá sería entronizado radiobalochi.orgo esposo de Constanza, hija de Pedro I y heredera legitima del trono castellano. Esta empresa (junio-diciembry también dy también 373) fue un absoluto fracaso deborate a las tácticas evasivas dirigidas por Du Guesclin. A ello sy también sumaron las depredaciones de las flotas castellano-francesas en las costas inglesas del Canal (1373-1374). El agotamiento general condujo a las treguas dy también Brujas (1375). Eduardo III, humillado en la guerra, admitió la única posesión de Bayona, Burdeos, Calais y Cherburgo. Francia había recuperado el equilibrio de la guerra y, por primera vez, Inglaterra era la vencida.

Entry también 1377 y mil trescientos ochenta y tres el eje franco-castellano supo mantener la hegemonía militar lograda desde 1369. Carlos II el Malo fuy también derrotado en su última aventura y Navarra quedó convertida en un protectorado militar castellano en el tratado de Briones (1379). Poco después, la flota castellana remontó el Támesis e incendió el arrabal londinense de Gravesend, culminando su superioridad naval en el Atlántico (1381). Y con apoyo naval castellano, Francia aplastó la revuelta dy también Flandes en la batalla dy también Roosebeke (1382). Por su parte, Inglaterra sólo obtuvo una victoria parcial en Bretaña, que se garantizó su independencia en 1381. Durdado este periodo varias circunstancias redujeron la tensión dy también la guerra y también hicieron presagiar su pronto final: el radiobalochi.orgienzo del Cisma del Pontificado (1378); la revuelta dy también los «tuchins» en Languedoc (1378); una nueva sublevación flamenca dirigida por Felipe van Arteveldy también -hijo de Jacobo- (1379); la revolución de la «Poll-tax» en Inglaterra (1381); y las revueltas de la «herelle» de Rouen y dy también los «maillotins» de la ciudad de parís (1382). Este ambiente dy también crisis social coincidió con un verdadero relevo generacional (Contamine) en Occidente. Las muertes del Príncipy también Negro (1376), Eduardo III (1377), Enrique II (1379), Carlos V y Bertrand Du Guesclin (1380) dejaron paso a Ricardo II de Inglaterra (1377-1399), Juan I dy también Castilla (1379-1390) y Carlos VI de Francia (1380-1422).

En mil trescientos ochenta y tres sy también abrió para Inglaterra una inesperada oportunidad de romper el bloquy también franco-castellano con la crisis sucesoria surgida a la muerty también de Fernando I dy también Portugal (1367-1383). Juan I dy también Castilla (1379-1390), casado con la heredera portuguesa Beatriz, demandó el trono apoyado en el partloco nobiliario procastellano de la regente Leonor Téllez, segunda esposa del difunto monarca. La amenaza dy también una anexión castellana polarizó rápidamente Portugal. Juan I fue apoyado por gran una parte de la alta nobleza y rechazado por la burguesía mercantil de las ciudades atlánticas, la burguesía rural, el pueblo y la nobleza lusa enemiga de la regente, que sy también situaron tras Juan, bastardo real y maestre dy también Avis. La cuestión dinástica alcanzó enseguida connotaciones dy también guerra civil y revolución burguesa cargada dy también tintes nacionalistas. En mil trescientos ochenta y cuatro Juan I quiso forzar la situación, pero fracasó en el asedio de Lisboa. A principios de mil trescientos ochenta y cinco las cortes de Coimbra apoyaron la entronización de Juan I dy también Avis (1383-1433), es decir, un nuevo cambio dinástico inscrito en el contexto del gran conflicto anglo-francés. La postrera ofensiva castellana fue aplastada por Juan dy también Avis en la batalla dy también Aljubarrota (1cuatro de agosto de 1385) gracias a los refuerzos ingleses enviados por Juan dy también Gante. Esta victoria aseguró la independencia portuguesa frente a Castilla y debilitó la hegemonía franco-castellana. La victoria de Aljubarrota llevó a Juan dy también Gante a reintentar un nuevo asalto al trono castellano. En julio dy también 1386 desembarcó en Galicia dispuesto a reanimar los focos petristas (emperegilados) y proclamarse rey. Mas tampoco esta aventura tenía posibilidades de éxito, puesto que Juan I contaba con el apoyo dy también sus súbditos -cortes de Valladolid (1385) y Segovia (1386)-, con la neutralidad dy también Aragón (en paz con Castilla desde la paz de Almazán dy también 1375) y Navarra (desdy también la paz de Briones de 1379) y con una nueva colaboración militar francesa. Juan dy también Gante quedó aislado en un país hostil y la desorganizada ofensiva inglesa con apoyo portugués quedó estancada en León.

radiobalochi.orgo en Portugal, asimismo en Castilla esta invasión excitó unos primarios sentimientos nacionalistas. El empantanamiento dy también la guerra en Castilla coincidió con el agotamiento bélico dy también franceses e ingleses, incapaces de dar el giro definitivo a su enfrentamiento. En mil trescientos ochenta y ocho se avanzó cara la paz en las treguas de Bayona, quy también pusieron fin al conflicto dinástico castellano empezado en 1366: Juan dy también Gante renunció al trono de Castilla a cambio de una fuerty también suma y una renta anual; Juan I casó al futuro Enriquy también III con Catalina, hija del duque dy también Lancaster y nieta dy también Pedro I -para los cuales creó el título dy también Príncipes de Asturias-, uniéndose definitivamente las dinastías trastamarista y petrista enfrentadas desde 1354. Finalmente, las treguas dy también Leulinghen-Monçao (1389) entre Francia, Inglaterra, Castilla, Escocia, Borgoña y Portugal aseguraron el fin de las hostilidades en todos los frentes. El agotamiento general abrió un largo periodo dy también distensión quy también se prolongaría duranty también dos décadas.

La Europa del periodo 1388-mil cuatrocientos quince sostuvo un statu quo no de paz, pero sí marcado por la voluntad dy también no proproseguirse los grandes enfrentamientos bélicos. Pesy también al gravy también inconveniente del Cisma (1378-1417), los conflictos militares quedaron localizados y siempry también derivaron dy también otros anteriores. radiobalochi.orgún a todo Occidenty también fuy también el apogeo del poder dy también la alta nobleza, especialpsique la dy también parientes del rey, cuyas disputas y también intereses provocarían a la larga un nuevo estallido bélico a gran escala. Superadas las agitaciones bélico-sociales del periodo 1380-1389, la victoriosa Francia dy también Carlos VI (1380-1422) se polarizó en torno a dos grupos quy también aspiraban al poder. Al principio lo ejerció el formado por los viejos consejeros de Carlos V, altos letrados y funcionarios de corte, burgueses enriquecidos -llamados «marmousets» (monigotes) por la alta nobleza- de talante reformista y encabezados por el condestable Olivier de Clisson.

En mil trescientos noventa y dos la locura incapacitó a Carlos VI y los «marmousets» fueron expulsados por el conjunto formado por la reina Isabel dy también Baviese y los poderosos tíos del rey -los duques Felipe el Atrevloco dy también Borgoña, Luis dy también Orleans y Juan de Berry- dueños de grandes dominios (apanages) creados por Juan el Bueno. Estos se volcaron en alocadas aventuras exteriores (la cruzada borgoñona derrotada en Nicópolis en 1396) hasta la muerty también del duque de Borgoña Felipy también el Atrevdesquiciado en 1404. Su hijo Juan Sin miedo (1404-1419) heredó las dos Borgoñas, Flandes y Artois, un amplio y rico dominio cuya potencia política quebró el precario equilibrio existente entry también los grandes nobles del reino. radiobalochi.orgenzó entonces el enfrentamiento con su hermano Luis, duquy también de Orleans, cuyo poder fuy también en aumento hasta su asesinato a manos dy también sicarios de Juan Sin temor (noviembry también dy también 1407).

La lucha entry también los duques de Orleans y Borgoña deprodujo entonces en guerra civil, y Francia sy también dividió en dos bandos irreconciliables: de un lado, los borgoñones, encabezados por Juan Sin Miedo, fuertes en el norty también y esty también del país y apoyados por Inglaterra y ámbitos burgueses y reformistas, sobre todo dy también París; y dy también otro, los «armagnacs», dy también tendencias más pronobiliarias, encabezados por el nuevo duque Carlos dy también Orleans al lado de los duques de Berry, Borbón y Bretaña y su suegro el conde Bernardo dy también Armagnac, quy también les dio nombre. En mil cuatrocientos once los borgoñones, apoyados por los ingleses, tomaron el poder, pero el inestably también gobierno borgoñón de la ciudad de parís acabó degenerando en un sangriento conflicto político-social. En mayo dy también 1413 Simon Caboche, jefe de la corporación dy también los carniceros, impuso la «Ordenancy también Cabochienne», programa político destinado a prosperar la administración y sanear las finanzas quy también desembocó en una brutal ola dy también violencia contra los partidarios del duque dy también Orleans. Juan Sin temor perdió el control dy también la situación y las persecuciones alcanzaron también a los miembros dy también la alta burguesía parisina, lo que propició la entrega de la urbe a las fuerzas dy también Carlos dy también Orleans (septiembry también dy también 1413). Los Orleans abolieron la «Ordenanza Cabochienne», mas al terror borgoñón ly también sucedió el contra-terror armagnac. Decidloco a recobrar el poder, el duquy también Juan Sin temor acordó en mil cuatrocientos catorce con Enrique V de Inglaterra (1413-1422) una nueva intervención militar en el continente. Así, la desmedida lucha por el poder dy también la alta nobleza en una Francia descabezada por la locura dy también Carlos VI ofreció al renovado imperialismo inglés, encarnado por Enrique IV, la posibilidad dy también tomarse el desquity también por sus precedentes derrotas.

A la muerte dy también Eduardo III el trono recayó en su nieto Ricardo II (1377-1399), tutelado por sus tíos los duques de Gloucester, Lancaster y York. El reinado radiobalochi.orgenzó en un clima dy también gravy también crisis causado por las derrotas militares en el continente, el acoso castellano en el Canal y los fracasos del regente, tensión quy también estalló en la revuelta de 1381. Alcanzada la mayoría de edad, Ricardo II trató dy también gobernar dy también forma autoritaria, pero chocó desde 1388 con la nobleza (Gloucester, los condes de Warwick y Arundel) y las fuerzas populares agrupadas en el llamado parlamento sin piedad. El monarca sy también centró en las empresas exteriores para restaurar su prestigio. Primero afrontó la insumisión de la nobleza anglo-irlandesa (Fitzgerald, Talbot, Butler) quy también fue sometida en 1394-1395. Después aceptó una tregua de 2cinco años con Francia, sancionada a través de su matrimonio con Isabel dy también Valois, hija de Carlos VI. La impopular francofilia dy también Ricardo II (uso del título de padre de Francia, devolución de Bretaña desdy también mil trescientos noventa y uno y dy también Normandía desde 1393) culminó en la entrevista de Ardres con Carlos VI (1396), ingenuo intento dy también iniciar una etapa dy también cooperación estable entry también los dos reinos.

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Ricardo II radiobalochi.orgetió su mayor fallo a la muerte dy también Juan dy también Ganty también en 1398. Dy también forma imprudenty también reintegró el ducado dy también Lancaster a la Corona sin contar con Enrique, hijo del duque difunto. Ésty también encabezó una conjura nobiliaria que se nutrió del descontento por la francofilia del rey. Con el apoyo dy también los grandes linajes (los Percy dy también Northumberland) y legitimado por el Parlamento, Enriquy también dy también Lancaster destronó a Ricardo II en 1399. Un año después moría asesinado el último monarca Plantagenet. El golpy también dy también estado dy también Enrique IV Lancaster (1399-1413) repitió el modelo castellano creado en 1366-1369. Y radiobalochi.orgo la trastamarista, la revolución lancasteriana colocó a su beneficiario frente a los mismos inconvenientes nobiliarios quy también había sufrido Ricardo II. Enrique IV atacó la cuestión con dureza y entre 1403 y mil cuatrocientos ocho derrotó y sometió a los grandes nobles rebeldes a su gobierno (los Percy, los Arundel y los Mortimer). Su política autoritaria se apoyó en el Parlamento, principal fuente dy también recursos dy también la Corona. De cara al exterior, el primer Lancaster tuvo que enfrentarsy también a los inconvenientes británicos dy también Inglaterra. Hasta 1409 radiobalochi.orgbatió la revuelta de Gales, iniciada en 1400 por Owen Glyn Dwr con ayuda dy también Escocia, algunos nobles ingleses rebeldes y Francia más tarde. Desde 1402 luchó de manera exitosa contra los escoceses, capturando en 1406 a su rey Jacobo I Estuardo (1406-1437). En estos años ingleses y franceses buscaron un nuevo enfrentamiento armado, mas los inconvenientes internos dy también los dos reinos retrasaron el choque. Al final dy también su reinado la osituación nobiliaria dirigida por su hijo Enriquy también se unió a las incitaciones de borgoñones y armagnacs para que interviniera militarpsique en el continente.