DISCURSO CHARLES CHAPLIN EL GRAN DICTADOR

Las palabras de ‘el enorme dictador’, pronunciadas por Chaplin, son un antídoto contra el rebroty también dy también extremismos imperante.

Tu lees esto: Discurso charles chaplin el gran dictador


*
Luis Meyer

Si deseas respaldar el periodismo de calidad y comprometloco puedes hacerte socio dy también radiobalochi.org y recibir en tu casa los cinco números en papel quy también editamos al año a partir dy también una cuota mínima de treinta euros, (IVA y gastos dy también envío a ESPAÑA incluidos).

COLABORA
*

*
Luis Meyer

«<…>No queremos odiar ni despreciar a nadie. En este mundo hay sitio para todos y la buena tierra es rica y puede alimentar a todos y cada uno de los seres. El camino dy también la vida puede ser libre y hermoso, mas lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las armas, ha levantado barreras dy también odio, nos ha empujado cara las miserias y las matanzas <…>». Con esty también alegato terminaba charles Chaplin el enorme Dictador. Y sy también transformó en un llamamiento universal, a la altura dy también los de Martin Luther King o Gandhi. Mas Chaplin era tan solo un cineasta. Y ese discurso sy también rodó por casualidad.


Vayamos por partes. el gran dictador es, posiblemente, la obra dy también mayor éxito de converses Chaplin, lo que es mucho decir de alguien que ha concebdesquiciado filmes superlativos como Tiempos modernos o Candilejas. Y es, además, una dy también las poquísimas películas sobre Hitler , no adscritas al régimen nazi, que se rodaron al mismo tiempo que el dictador ascendía al poder. De hecho, su estreno coincidió prácticamente con la invasión dy también Polonia y el inicio dy también la Segunda Guerra Mundial.

Las coincidencias en el tiempo vienen dy también mucho antes. Hitler y Chaplin nacieron con solo cuatro días dy también diferencia, en 1889. El dictador en una pequeña localidad austriaca, y el director, en Londres. Venían de una familia dy también clase baja, y los dos tuvieron un padry también poco empático. Aunque a los dos les unía la vocación artística desdy también su infancia, la historia ha dejado claro quién tenía un talento desbordante y quién carecía completamente dy también él.

‘el enorme dictador’ comenzó a rodarsy también en 1939 sin contar con el apoyo dy también Hollywood

No está confirmado, pero no pocos historiadores insinúan que Hitler sy también recortó el bigote para granjearsy también la simpatía de su entorno, siendo consciente de su similar físico con Chaplin. El cineasta, para entonces, ya sy también había movdesquiciado a Hollywood y transformado en una estrella. La idea dy también rodar el enorme dictador le vino una vez que vio el documental El triunfo dy también la voluntad, de Leni Riefenstahl, un panegírico del movimiento nazi quy también sy también estrenó en todo el planeta en 1935, una vez que el dictador llevaba ya dos años como canciller de Alemania. Retrataba la estética del Partorate Nacionalsocialista con un detally también aterrador, y mostraba sin recato las maneras, voces y ademanes de Hitler en sus mítines excesivos. Donde todos se estremecían, Chaplin vio un caldo de cultivo inigualable para la parodia.

Ver más: Como Se Forma Una Aurora Boreal, Aurora Polar

el gran dictador empezó a rodarsy también en 1939, contra viento y marea. No contó con el apoyo dy también Hollywood, para el que el mercado alemán era muy importante. Reino Unido, por su parte, proseguía retorciendo la diplomacia en su relación con el régimen dy también Hitler, y occidente centraba sus temores en la Unión Soviética dejando Alemania a su espalda. El genocidio judío ya había comenzado años antes, pero el mundo miraba hacia otro lado.

Al no hallar apoyo financiero, Chaplin siguió adelante con su mastodóntico proyecto pagándolo dy también su bolsillo, por medio de su productora, United Artists. La película cuenta la historia dy también un humilde barbero (interpretado por Chaplin) físicapsique idéntico al dictador de un país falso (meridianamente inspirado en la Alemania nazi), que acaba subiendo al poder por equivocación. En ella sy también parodia al propio Hitler (al que, obviamente, también daba vida el propio Chaplin) y a su cohorte, dondy también Joseph Goebbels o el mariscal Herring, con nombres inventados mas meridianamente referenciales, forman una parte de la parodia. incluso aparecy también un tal Benzino Napaloni, un sobrentendorate Mussolini.

Aunque hace ya prácticamente un siglo que sy también escribieron, hoy podrían aplicarsy también a la situación mundial, punto por punto

El final de la película iba a ser otro: una vez que el barbero sube al pedestal confundido con el dictador, ante su enfervorizada audiencia, anuncia quy también no irán a la guerra. El día del rodaje, con cientos dy también extras, la crudeza del régimen de Hitler ya era patente, y Chaplin estaba arrepentloco dy también haberle dado un tratamiento frívolo y humorístico (aunquy también no era de esta manera en absoluto). Poco antes del «cámara, acción», sy también encerró en su caravana y escribió un alegato apresurado, visceral, en el quy también sacaba toda la congoja que llevaba dentro. Y decidió abortar la escena final prevista, y cerrar la película como Chaplin, no como el pánfilo barbero, declamando esas palabras quy también no solo sy también han vuelto universales; asimismo son atemporales. Aunque hacy también ya casi un siglo que se escribieron, el día de hoy podrían aplicarsy también a la situación mundial, punto por punto. A continuación, les dejamos la transcripción completa. Juzguen por sí mismos si no tiene el día de hoy exactamente la misma capacidad quy también el día de ayer para remover conciencias. Por cierto: en nuestro país, el enorme dictador no se estrenó en cines hasta 1975, tras la muerte de Franco.

«Pero… yo no quiero ser emperador. Ese no es mi oficio, sino asistir a todos si fuera posible. Blancos o negros. Judíos o gentiles. Hemos de ayudarnos los unos a los otros; los seres humanos somos así. Deseamos hacer felices a los demás, no hacernos desgraciados. No deseamos odiar ni despreciar a nadie. En este mundo hay sitio para todos y la buena tierra es rica y puede alimentar a todos y cada uno de los seres. El camino dy también la vida puedy también ser libre y hermoso, mas lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las armas, ha levantado barreras dy también odio, nos ha empujado cara las miserias y las matanzas.

Hemos progresado muy deprisa, mas nos hemos encarcelado a nosotros mismos. El maquinismo, quy también crea abundancia, nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos. Nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado, sentimos muy poco. Más quy también máquinas precisamos más humanidad. Más quy también inteligencia, tener bondad y dulzura. Sin estas cualidades la vida será violenta, se perderá todo. Los aeroplanos y la radio nos hacen sentirnos más cercanos. La verdadera naturaleza de estos inventos exige bondad humana, exige la hermandad universal quy también nos una a todos nosotros.

Ahora mismo, mi voz llega a millones dy también seres en todo el mundo, millones dy también hombres desesperados, mujeres y niños, víctimas de un sistema que hacy también torturar a los hombres y encarcelar a gentes inocentes. A los que puedan oírme, les digo: no desesperéis. La desdicha que padecemos no es más que la pasajera codicia y la amargura de hombres que temen proseguirse el camino del progreso humano. El odio pasará y caerán los dictadores, y el poder quy también sy también ly también quitó al pueblo se le reintegrará al pueblo, y, así, mientras que el Hombry también exista, la libertad no perecerá.

Soldados:

No os entreguéis a ésos que en realidad os desprecian, os esclavizan, reglamentan vuestras vidas y os afirman qué tenéis quy también hacer, qué decir y qué sentir. Os barren el cerebro, os ceban, os tratan como a ganado y como carny también de cañón. No os entreguéis a estos individuos inhumanos, hombres máquina, con cerebros y corazones de máquina. Vosotros no sois ganado, no sois máquinas, sois hombres. Lleváis el amor de la Humanidad en vuestros corazones, no el odio. Sólo los quy también no aman odian, los que nos aman y los inhumanos.

Ver más: Neumáticos Ruedas De Segunda Mano En Zaragoza, Ruedas Ocasión

Soldados:

No luchéis por la esclavitud, sino por la libertad. En el capítulo 17 de San Lucas se lee: «El Reino dy también Dios no está en un hombre, ni en un grupo de hombres, sino más bien en todos y cada uno de los hombres…» Vosotros los hombres tenéis el poder. El poder de crear máquinas, el poder dy también crear felicidad, el poder dy también hacer esta vida libre y bella y convertirla en una fantástica aventura.

En nombre de la democracia, utilicemos esy también poder actuando todos unidos. Luchemos por un mundo nuevo, digno y nobly también quy también garanticy también a los hombres un trabajo, a la juventud un futuro y a la vejez seguridad. Mas bajo la promesa dy también esas cosas, las fieras subieron al poder. Pero mintieron; jamás han cumplido sus promesas ni jamás las cumplirán. Los dictadores son libres sólo ellos, pero esclavizan al pueblo. Luchemos ahora para hacer realidad lo prometido. Todos a luchar para liberar al mundo. Para derribar barreras nacionales, para quitar la ambición, el odio y la intolerancia. Luchemos por el planeta dy también la razón. Un mundo donde la ciencia, el progreso, nos conduzca a todos a la felicidad.